Acaba
la desclasificación de los informes del Ejército
del Aire sobre objetos no identificados
Ricardo Campo Pérez
El último expediente del Ejército del Aire español sobre
observaciones anómalas relacionadas con objetos volantes no
identificados fue depositado en la Biblioteca del Cuartel
General del Aire, en Madrid, a disposición del público
interesado hace unas semanas. Según revela Vicente-Juan
Ballester Olmos, director de investigaciones de la Fundación
Anomalía (Apartado 5.041; 39080 Santander;
http://www.
oninet.es/usuarios/mamori/index.htm), con ello se da por
finalizado el proceso de desclasificación de la información
sobre ovnis de carácter secreto de Defensa que se inició en
septiembre de 1992, después de que la Junta de Jefes de Estado
Mayor (Jujem) tomara una valiente decisión al respecto.
Ya en diciembre de 1996 fue liberado el último caso de lo quese
ha dado en llamar el archivo histórico del Ejército del Aire,
formado por 62 expedientes remitidos a principios de 1992 por el
Cuartel General del Aire -donde se custodiaban hacía una
treintena de años bajo el sello de
materia clasificada-al
Mando Operativo Aéreo (MOA), organismo encargado de la gestión
de la información ovni, ubicado en la base aérea madrileña de
Torrejón. En el último año y medio, como consecuencia de una
intensa búsqueda de documentación por parte del MOA, han
salido a la luz pública 21 nuevos episodios rescatados del
olvido en diversas instalaciones militares de toda España. En
total, los 83 expedientes ovni finalmente facilitados al
público ocupan casi 2.000 páginas sobre sucesos de apariencia
anómala, ocurridos entre 1962 y 1995.
El proceso de desclasificación de la información ovni no se
desarrolló bajo el beneplácito general de todos los
estudiosos. Contradictoriamente, desde su inicio, recibió
injustas críticas del sector sensacionalista de laufología
nacional, que no ha ahorrado insultos y tergiversaciones, en una
verdadera campaña de intoxicación para empañar el
sobresaliente éxito de este proceso de apertura militar. Y es
que, con la desclasificación, se derrumba uno de los falsos
mitos asentados entre los creyentes en los ovnis: la
conspiración y el secretismo oficial. “Hoy sabemos -ha
declarado Ballester Olmos, autor de cinco libros sobre este
enigma- que el Ejército del Aire sólo investigó muy
someramente la fenomenología ovni entre 1968 y 1980. La razón
del secreto no ha sido, frente a lo que algunos charlatanes
mantienen, que el Gobierno conoce la
sorprendente verdad
que se esconde tras los ovnis y que conviene ocultar a los
ciudadanos, sino el simple hecho de mantener reserva hacia
aquello cuya naturaleza se ignora”.
El investigador valenciano ha apostillado también que “el
Ejército del Aire por fin se ha dado cuenta de que las
características del tema ovni son más sociológicas que
aeronáuticas y que no supone ningún riesgo para la seguridad
nacional”. Vicente-Juan Ballester Olmos, impulsor civil de
esta desclasificación histórica que no tiene precedente en
Europa, coordina un equipo multidisciplinar de investigadores
con el objetivo de analizar la información emergente. Este
experto estudioso ha sido contundente en sus conclusiones: “Podemos
afirmar con absoluta garantía que toda la información sobre
ovnis conocida por el Ejército del Aire ha sido puesta a
disposición de la sociedad civil sin merma alguna. Ahora, la
pelota está en nuestro tejado: evaluar los datos y ver si hay o
no casos irresolubles”.