Las hadas recortables que sedujeron a Arthur Conan Doyle
El creador de Sherlock Holmes, un ferviente espiritista,
llegó a creer que los míticos seres del bosque existían, que
eran "formas de vida que se han desarrollado por una línea
de evolución diferente"
FERNANDO L. FRÍAS
Nuestra imagen de Sherlock Holmes es el epítome de la
racionalidad. Utilizando un portentoso cerebro, unas
impresionantes dotes de observación y un amplísimo bagaje de
conocimientos científicos, el detective de Baker Street resolvía
casos extraños con una facilidad asombrosa.
Con todo esto, uno podría pensar aquello de "de tal astilla,
tal palo", y suponer que sir Arthur Conan Doyle, padre
literario del detective más famoso del mundo, sería también un
frío y racional escéptico. Y nada más lejos de la realidad. Sir
Arthur era un fervoroso creyente en el espiritismo, la telepatía,
la telequinesia, los fantasmas, los fenómenos paranormales... y
las hadas.
(Versión completa en la revista impresa)
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