Arqueología soñada: la historia de las pirámides de Güímar
La intervención de 'grandes investigadores' de renombre internacional y el apoyo financiero del sector turístico han tergiversado la realidad de unos llamativos elementos del patrimonio etnográfico de Canarias
CÉSAR ESTEBAN
La fama de las pirámides o majanos de Güímar comenzó a fraguarse el 28 de enero de 1990, cuando Paco Padrón, insigne estandarte del esoterismo tinerfeño, las daba a conocer en su página semanal del periódico provincial Diario de Avisos, diciendo que le recordaban "ciertas construcciones mayas". Estos enigmáticos objetos se encuentran en el barrio de Chacona, en las afueras del casco urbano del municipio de Güímar, y forman un complejo de tres estructuras piramidales escalonadas con una plataforma o plaza central que cubre un área de 3.000 metros cuadrados
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