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Número: 13 Año: 2006
 


EL ESCÉPTICO DIGITAL

Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia
© 2000-2004 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/

Edición 2006 - Número 13


SUMARIO

EDITORIAL
Por: Redacción El Escéptico Digital
Tema:
Editorial
ENERO 2006: EL TENEBROSO PROYECTO JAAAAAAARL
Por: Borja Marcos
Tema:
Magufos - Televisión
FEBRERO 2006: SOBRE LA OBRA Y SÓLO LA OBRA DE ANDREAS
Por: Julio Arrieta
Tema:
Pseudociencia
MARZO 2006: POLÍTICA CIENTÍFICA: ZIDANES SIN PAVONES
Por: Juan Carlos Argüelles
Tema:
Ciencia
ABRIL 2006: EN MEMORIA DEL PROFESOR JAVIER CORZO VARILLAS
Por: Luis Javier Capote Pérez
Tema:
Biografías
MAYO 2006: MANIFIESTO-DISEÑO INTELIGENTE: FE CONTRA
Por: ARP-SAPC
Tema:
Diseño Inteligente
JUNIO 2006: JAVIER ARMENTIA FRUCTUOSO: LA ÚNICA FORMA DE
Por: Redacción www.izaronews.com
Tema:
Entrevistas
JULIO 2006: LA DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y LA UNIVERSIDAD DE LA
Por: José María Riol Cimas
Tema:
Divulgación científica
AGOSTO 2006: ¿Y TU QUÉ SABES? - LA PREGUNTA SIN RESPUESTAS
Por: Erick Stengler
Tema:
Divulgación científica
SEPTIEMBRE 2006: MANIFIESTO POR UNA SANIDAD QUE PROTEJA
Por: ARP-SAPC
Tema:
Pseudomedicina
OCTUBRE 2006: LA SENTENCIA
Por: Fernando L. Frías
Tema:
Caras de Bélmez
NOVIEMBRE 2006: ESCRITO DE PROTESTA A LOS ORGANIZADORES
Por: Javier Armentia
Tema:
Homeopatía
DICIEMBRE 2006: MANIFIESTO POR UNA CULTURA VERAZ
Por: ARP-SAPC
Tema:
Cultura veraz
Enlaces
Por: Redacción El Escéptico Digital
Tema:
Internet


EDITORIAL
Redacción El Escéptico Digital
TEMA: Editorial

Termina el año y como siempre, toca hacer balance de lo que ha dado de sí y de no. A
lo largo del mismo, hemos intentado acudir fielmente a la cita mensual, dando noticia
de lo más destacado del panorama científico y del pseudocientífico. Muchas gracias
por habernos acompañado, y en la confianza de que sigan con nosotros el año que
pronto empezará, les deseamos un feliz año 2007. Nos leemos.



ENERO 2006: EL TENEBROSO PROYECTO JAAAAAAARL
Borja Marcos
TEMA: Magufos - Televisión

Aunque no soy muy amigo de ver la tele, era imposible que no me
sonara el famoso sonido gutural que emití ayer a pleno pulmón al ver
el programa de la flamante televisión culta y "diferente", "La
Cuatro". Se trataba, cómo no, de "Milenio 4".

Entre los despropósitos destacaba uno que es de mis preferidos: El
programa HAARP. Se trata de un programa para estudiar la ionosfera,
bombardeándola con ondas de radio (mejor eso que decir radiación para
que nadie se esconda debajo de la mesa), que los conspiranoicos
consideran un arma para modificar el clima, nada menos.

La tónica del estremecedor reportaje de "himbestigación", por lo
demás, seguía el signo de los tiempos, mostrando las nuevas técnicas
al alcance de los "himbestigadores", como Google Maps. Ahí mostraron
una foto de satélite del emplazamiento de las antenas del Proyecto
HAARP, con un rectángulo negro correspondiente a una zona censurada
que inmediatamente relacionaron con el proyecto, aunque, prometieron,
"continúan himbestigando". En algo me he perdido: ¿Se han convertido
nuestros correcaminos en himbestigadores de sillón, pegaditos a
Internet?

Pero sin duda la puntilla llegó cuando nuestro héroe nos explicó que
se podían escuchar esas emisiones de HAARP. Cierto, no me extraña que
se puedan escuchar, aunque nunca me he molestdo en hacerlo. Ante mis
atónitos ojos, el elemento cogió una emisora de radioaficionado y se
puso a sintonizar un montón tremendo de ruido alrededor de 7 MHz. En
ese momento, se empezó a escuchar una voz de ultratumba soltando
(creo) letras y números en lo que parecía alemán.

¡Bingo! Nos estaba regalando los oídos con una de las ya famosas
"number stations". ¿Qué son estas estaciones? Son emisiones de radio
de origen en principio desconocido, que transmiten a horas
determinadas y en frecuencias determinadas (y no solamente alrededor
de 7 MHz) secuencias de letras y/o números. Estas secuencias son sin
duda mensajes cifrados, y hay bastante consenso sobre su propósito:
se trata de emisiones de radio que emplean algunos países para enviar
mensajes a sus agentes infiltrados en el extranjero.

¿Posibilidad conspiranoica? Ciertamente, lo parece. Pero no olvidemos
que la radio es en este caso la mejor herramienta. Hoy día existe
Internet, pero resulta mucho más práctico enviar un mensaje por radio
a un agente que puede estar en cualquier parte con una radio de
bolsillo un poco decente, sin tener que estar pendiente de la red. Y
además estas emisiones tienen ya años. Recuerdo haber sintonizado una
por primera vez hace 20 años con un receptor de onda corta.

En fin, no deja de tener su gracia que con todos los apabullantes
conocimientos que dicen tener sobre misterios, servicios secretos,
conspiraciones y otras zarandajas se encuentren con un misterio de
verdad (ningún país ha reconocido oficialmente ser responsable de
dichas emisiones) y no solamente no se enteren, sino que incluso lo
atribuyan a otra causa.

Además de todo esto, ¿qué relación podría tener una emisión de voz
tan aburrida con el control del clima? ¡A ver si va a resultar que si
hablamos a Gaia nos entiende! Yo por si acaso no voy a insultar a las
nubes en ningún idioma, no sea que en el fondo lo entiendan y me
parta un rayo.



FEBRERO 2006: SOBRE LA OBRA Y SÓLO LA OBRA DE ANDREAS
Julio Arrieta
TEMA: Pseudociencia

El anterior número del EED se abría con un artículo titulado 'Lo cortés no quita lo
valiente' que bien podía haber sido encabezado como 'Defensa sentimental de Andreas
Faber-Kaiser'. Su autor, Juan Antonio Paredes, afirma que la figura del fallecido
periodista catalán no ha sido tratada con justicia y que ofrecía facetas de mucho más
peso que su obra periodística y literaria, claramente pseudocientífica. Según Paredes,
Faber-Kaiser ha sido juzgado como un mero "fabricante de paradojas" y sus jueces
han dejado de lado sus aportaciones positivas, entre ellas su valía como divulgador en
la radio, su valor como valiente luchador "contra el poder establecido" y, sobre todo,
su calidad humana.

Es cierto que la literatura escéptica parece ofrecer imágenes 'planas' de los
'misteriólogos' cuyo discurso refuta. Cuando un racionalista se toma el tiempo y las
molestias de desmontar las ocurrencias de Däniken -por poner un ejemplo- puede ser
interpretado como que detesta a Däniken de la cabeza a los pies y considera que todo
lo relacionado con él, sobre todo él mismo, es deleznable. De hecho, no es raro oír o
leer en Internet acusaciones de inquina dirigidas a cualquier escéptico más o menos
activo -"¿por qué odiais a Iker Jiménez?", "os metéis con Benítez porque le tenéis
manía", etc. etc.-. Sin embargo, apostaría una buena cena a que los arqueólogos que
perdieron su tiempo desmontando los disparates divulgadas por el hostelero suizo no
tendrían ningún problema en admitir que Däniken es un estupendo padre de familia y
que probablemente sepa llevar muy bien un hotel.

Del mismo modo, los escépticos españoles sabemos que muchos de los 'misteriólogos'
a los que nos enfrentamos son personas encantadoras con las que podemos estar de
acuerdo en todo tipo de cuestiones fuera del campo puramente 'enigmático'. En este
sentido, Paredes comenta sobre Faber-Kaiser que "fue un tipo más que estupendo" y
que "todo aquél que le conoció personalmente quedó maravillado por su talante
humano". No me cabe la menor duda. Pero esa no es la cuestión. Por lo menos, no
para los escépticos. A mí me consta que Fernando Jiménez del Oso era una gran
persona. Igual que Antonio Ribera. Pero lo que me interesa es su obra, lo que han
entregado a la sociedad, su aportación pública. Y como escéptico la he de poner en
cuestión, dejando a un lado lo simpático o fascinante que me pueda parece su autor.
No cuestiono de ningún modo que Faber-Kaiser fuera una gran persona, pero afirmo
que eso no debe tenerse en cuenta a la hora de estudiar su trabajo.

Andreas Faber-Kaiser, licenciado en Filosofía y Letras, recibió el Premio Nacional de
Astronáutica Julio Marial en 1972 y escribió unos cuantos buenos artículos de
divulgación sobre exploración espacial. Pero también -y sobre todo, porque fueron
sus aportaciones de más peso- publicó 'Sacerdotes y cosmonautas', en la línea de
Charroux y Däniken, 'Jesús vivió y murió en Cachemira' y 'Las nubes del engaño', en
el que viene a decir que la Humanidad es una especie de teleñeco manejado por
civilizaciones extraterrestres que siguen un plan cósmico superior. Además dirigió
'Mundo Desconocido', revista de divulgación pseudocientífica en cuyos editoriales,
escritos por él, se podían leer perlas como ésta referida a los astronautas de la
Antigüedad: "Si el educador explicara la historia en su totalidad, sin omisiones ni
retoques, sus alumnos asimilarían con naturalidad que los fenómenos que evidencian
la actuación de una inteligencia distinta a la nuestra, forman parte integrante y
continuada de la historia de la humanidad" (nº 60 junio de 1980). En efecto, Faber-
Kaiser defendía la enseñanza del 'dänikenismo' en las escuelas.

El número citado incluye un artículo espiritista titulado 'Cómo dialogar con los
invisibles'. En otros números se habla de la Tierra Hueca, de la existencia de un
abominable hombre de los bosques vascos, del inefable cronovisor, la maldición de
Ochate tan querida por Iker Jiménez y de los inevitables extraterrestres-construye-
pirámides . Todo este bagaje fue trasladado por Faber-Kaiser a la radio en el
programa 'Sintonía Alfa'. En su artículo, Paredes parece defender las virtudes de este
espacio, pero después de repasar su texto no encuentro aspectos positivos que vayan
más allá de que era menos aburrido que 'Milenio 3' o 'La rosa de los vientos' y de que
Faber-Kaiser tenía una voz atractiva. ¿Pero qué pasa con los contenidos? Paredes
subraya que Faber-Kaiser "no tuvo reparos en enfrentarse al poder establecido, fuera
éste el que fuese, para denunciar hechos que atentaban gravemente contra la dignidad
humana". Lamentablemente, no nos explica qué denuncias fueron esas.

Pero sí señala que "le han atribuido el calificativo de "fabricante de paradojas", alguien
agradeció que a finales de los 80 cambiase con éxito la máquina de escribir por el
micrófono y le atribuyen carencia "del mínimo espíritu crítico", y que se le ha descrito
como "[...] autor de dos libros que son meras recopilaciones de documentación de la
Agencia Central de Inteligencia (CIA)" -todos estos comentarios extraídos de LAR nº
32-. Posiblemente los que así opinen tengan sus razones". De hecho, las tenemos. Por
si alguien se lo está preguntando, el texto citado por Paredes pertenece a Luis Alfonso
Gámez, con el que no estoy de acuerdo en el concepto de "fabricante de paradojas",
porque como casi todos los autores de su estilo y generación, Faber-Kaiser no fabricó
paradoja alguna y se limitó a reciclar las de conocidos esoteristas, sobre todo
franceses de la generación 'Planete'. Si repasamos 'Las nubes del engaño', por ejemplo,
nos encontraremos con el consabido 'grandes éxitos' de los misterios de la
Antigüedad: los dogones, el mapa
de Piri Reis, la nave de Ezequiel versión Blumrich, las figurillas Dogu y todo el viejo
catálogo, reproducido, es innegable, sin el más mínimo espíritu crítico. Tampoco se
puede negar que publicó esas recopilaciones de informes ovni de la CIA. Tengo junto
al portátil uno de ellos, 'Informes de avistamientos', y puedo demostrarle a quien
quiera que no es más que una serie de traducciones de documentos.

Otro de los puntos positivos que parece encontrar Paredes en la obra de Faber-Kaiser
es su faceta de provocador de cara a la Iglesia Católica. Cita dos ejemplos
sorprendentes: la entrevista a una vidente a mediados de los 90 y la publicación de
'Jesús vivió y murió en Cachemira'. Si dejamos a un lado el dudoso valor que tenga el
hecho de la provocación -yo no le encuentro ninguno - no veo valentía alguna en estas
dos actuaciones. Entrevistar a una vidente a mediados de los 90 no representa
rupturismo alguno se mire por donde se mire. En cuanto al libro sobre Jesús, escribe
Paredes que "Había que ser muy valiente para publicar, en plena Transición española -
más que transición resultó una adaptación del tardofranquismo a la incipiente
democracia-, una obra titulada Jesús vivió y murió en Cachemira (1976)". Sin
embargo, no creo que hubiera que ser muy valiente. Había que tener un editor, y en
esa época precisamente había varios muy interesados en el esoterismo, siguiendo la
estela del éxito de 'El retorno de los brujos'. 'Jesús vivió y murió en Cachemira'
apareció precisamente en el momento en que este tipo de literatura vivía un 'boom' en
España. Además de recoger viejas historias conocidas que se remontan a la
publicación de 'La vie incconue de Jesús-Christ en Inde et au Tibet' de Notovitch en
1894, forma parte de una corriente típica de aquellos años en la que destacaría
Benítez con 'El Enviado'. Dos años después del libro de Faber-Kaiser y en plena
transición, Fernando Sánchez-Dragó ganaba el Premio Nacional de Literatura con una
obra, 'Gárgoris y Habidis', que entre otras muchísimas cosas explica que Jesús es un
arquetipo solar, o mejor, uno de los muchos avatares de una deidad solar que ha
recibido nombres como Osiris o Hércules. Publicar 'Jesús vivió y murió en Cachemira'
a mediados de los 70 no era valentía, era seguir una corriente de la época.

Pero eso es lo de menos, aunque editar ese libro hubiera supuesto demostrar unas
dosis de coraje dignas del Capitán Trueno, eso no le daría mayor valor intrínseco a la
obra que el que tiene. Y no es muhco. El libro no se sostiene y sus postulados han
sido refutados en varias ocasiones. ¿Qué valor tienen hoy día las obras de Andreas
Faber-Kaiser? Más allá de su interés documental y de su utilidad como fuente para
estudiar las pseudociencias de una época, me temo que muy poco.



MARZO 2006: POLÍTICA CIENTÍFICA: ZIDANES SIN PAVONES
Juan Carlos Argüelles
TEMA: Ciencia

Ya hace algunos años que se inició la estrategia de recuperar grandes cerebros
exiliados, de cuyo genio y trabajo se beneficiaban países extranjeros, después de haber
sido formados a nuestras expensas. Además de remediar tan ruinosa inversión, la
iniciativa perseguía el loable propósito de impulsar y engrandecer la siempre alicaída
ciencia nacional. Los catalogados como galácticos fueron fichados a la carta,
adjudicándoles centros exclusivos y plantillas de investigadores seleccionadas con
parámetros presuntamente rectos y límpidos. Esta tendencia se ha acrecentado al
máximo en las políticas científicas actuales, existiendo la percepción de que se
favorece preferentemente la actividad de ciertos grandes equipos considerados como
excelentes (zidanes, en el argot futbolístico), en detrimento de la numerosa cantera de
grupos minoritarios (pavones), que deben conformarse con las migajas de la
financiación científica. Poderosas razones expresadas en términos de "excelencia",
"calidad", "competitividad" o "índices de impacto" parecen justificar tal decisión,
cuyas virtudes no terminan de resultar palmarias ni convincentes.

En principio, la política oficial de recuperación de zidanes descansa sobre algunas
premisas erróneas o, al menos, muy cuestionables. (i) No es verdad que el tamaño de
los grupos sea directamente proporcional a la trascendencia de la investigación que
desarrollan; es decir, los más grandes no son necesariamente los mejores. Son
abrumadores los ejemplos de premios Nobel otorgados a laboratorios reducidos o
unipersonales. (ii) No es verdad que publicar mucho implique necesariamente concluir
en descubrimientos de impacto o avances científicos de vanguardia. (iii) No es verdad
que el trabajo brillante de grupos puntuales, privilegiadamente escogidos y
financiados, sea una muestra representativa de la ciencia española. Tan sólo
representan un escaparte ficticio, un oasis aislado en la inmensidad del desierto.

Por el contrario, esta programación ha conllevado serias connotaciones negativas
sobre nuestro -ya de por sí- yermo panorama científico. La incorporación de
talentosos cerebros foráneos no ha tenido el esperado efecto locomotora que
potenciase la investigación global, tampoco ha significado el adecuado revulsivo para
incrementar la nimia contribución privada al esfuerzo investigador. La construcción de
nuevos centros y la consolidación de sus equipos, ha detraído ingentes recursos del
exiguo presupuesto común (aún no se ha concretado la promesa electoral del
presidente Zapatero de aumentarlo un 25%), condenando al ostracismo a grupos
minoritarios, pero de actividad muy estimable. Este año, sin ir más lejos, el porcentaje
denegatorio en la convocatoria pública de proyectos de la CICYT, ha sido
anormalmente elevado.

Más aún, asumiendo el concepto estajanovista de la ciencia como una fábrica
dedicada a la producción masiva de resultados publicables en revistas de prestigio; en
apariencia nadie se ha preocupado de medir el rendimiento de los grupos excelentes,
mediante el cociente entre su nivel de producción partido por el dinero que ingresan y
el número de investigadores que los integran. La aplicación general de este criterio
revelaría seguramente bastantes sorpresas. A modo de ejemplo, extrapolemos esa
ecuación a un asunto de indudable trascendencia nacional, cuál es el fútbol, y
preguntemos quien sale más rentable -al margen de temas mediáticos-, atendiendo a la
relación rendimiento/coste: Zidane versus Casillas, o Ronaldinho versus Puyol. Tal
vez la respuesta diste mucho de ser evidente. Es ésta grave cuestión a resolver, puesto
que como sociedad presumimos de tener la mejor Liga futbolística del mundo, pero
estamos a años luz de tener una investigación estratosférica.

La conclusión parece obvia. Del mismo modo que es imposible construir un equipo de
fútbol exclusivamente con galácticos o un ejército únicamente con generales, tampoco
parece racional diseñar una política fundada en un numero minoritario de científicos
excelentes, orillando a la par el inmenso potencial de grupos minoritarios, cuyos
investigadores se han formado en el extranjero, tienen la misma o más capacidad que
los excelsos y dentro de sus posibilidades y condicionantes, han sido capaces de poner
en marcha líneas de investigación de primera nivel.

(Juan Carlos Argüelles es Profesor Titular de Microbiología de la Universidad de
Murcia y divulgador de la ciencia)



ABRIL 2006: EN MEMORIA DEL PROFESOR JAVIER CORZO VARILLAS
Luis Javier Capote Pérez
TEMA: Biografías

Hay situaciones para las que uno nunca está preparado, pese a que formen parte de
nosotros desde el momento en que venimos al mundo. Una de ellas, la principal, es la
muerte, el hecho de que más tarde o más pronto también tendremos que marcharnos;
todo tiene un principio y un fin. Sin embargo, en ciertas ocasiones queda poco espacio
para la filosofía y los sentimientos lo copan todo. La muerte de un amigo es una de
ellas. Más aún, si como ha sido el caso, ha sido repentina, fulminante y tristemente
prematura.

Francisco Javier Corzo Varillas, Javier para sus compañeros y amigos, era Profesor
Titular de Bioquímica de la Universidad de La Laguna y Director del Departamento
de Biología Molecular y Bioquímica de la misma. Él mismo se definía
profesionalmente con las siguientes palabras: Licenciado y Doctor en Ciencias
(Biología) por la Universidad Complutense de Madrid. Profesor Titular de
Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de La Laguna. Mi interés por esta
disciplina surgió tras leer el experimento de Stanley Miller sobre la producción
abiótica de materia orgánica, esperando entender el significado de la vida, pero tras
casi treinta años como biólogo, cada vez entiendo menos. Mi actividad investigadora
se centra actualmente en los polisacáridos superficiales de bacterias, interacción con
metales y formación de biofilms. Investigador responsable de varios proyectos sobre
estas moléculas, de las que tengo publicados unos cuantos trabajos (bastante
aburridos en general). Además, estoy interesado en la divulgación de la ciencia y,
sobre todo, en tratar que la irracionalidad y la superchería sean menos florecientes de
lo que son en la actualidad. Estoy muy preocupado por la importancia social de todo
tipo de seudociencia, y sobre todo por el empleo espurio del conocimiento. Y estoy
convencido de la importancia fundamental de difundir (y ejercer) el pensamiento
crítico. Pero crítico de verdad, es decir, basado en el análisis de los datos y no en el
seguimiento fervoroso de las beaterías semicientíficas de moda.

Yo tuve la inmensa suerte de conocerle en un conocido local del cuadrilátero
lagunero, en el marco de una velada muy original, en la que varios profesores de la
casa, entre ellos él mismo, llevaron a cabo una serie de monólogos humorísticos para
reírse un poco de las más variopintas creencias pseudocientíficas y en definitiva,
divulgar divirtiendo. Más tarde coincidiríamos en el curso sobre Ciencia y
pseudociencias, que en este año cumple su sexta edición, y donde Javier participaba
con dos ponencias: una dirigida a arrojar más claridad sobre los siempre polémicos
productos transgénicos y otra en la que hacía, como bien rezaba el título, un toque de
autocrítica sobre la actividad científica, al analizar distintos ejemplos en los que
algunas personas habían falseado los resultados de sus investigaciones, para concluir
que el método, pese a aquellas aberraciones, seguía siendo fiable. Más tarde, esos
mismos temas se repetirían en sus tres intervenciones en el programa de Radio
Campus Autopista a la Ciencia: La Hora de ACDC, donde habló de esos peliagudos
asuntos de forma sosegada, tranquila y clara. Allí se revelaba en toda su extensión su
faceta más personal, en la que derrochaba humanidad: su aspecto campechano y
bonachón no ocultaba un fuerte carácter que le impulsaba a actuar con vehemencia,
pero siempre con justicia, en todas las tareas que abordaba. Era uno de esos
profesores que tenía bien claro que las instituciones académicas y científicas tenían la
obligación de divulgar, de enseñar y dar a conocer a la sociedad los resultados de su
actividad, contribuyendo no sólo a la difusión del conocimiento, sino también a la
erradicación de las supercherías. Tenía esa rara virtud que era la de ser consecuente
con sus ideas, refrendándolas con hechos, de los que tenemos ejemplo en sus
múltiples intervenciones en los medios de prensa, tanto escrita como televisada, y en
la blogosfera. Se declaraba un escéptico convencido en lo referente a las posibilidades
reales de que la divulgación llegara a algún sitio, pero eso nunca fue algo que le
arredrara para seguir adelante. Hasta el pasado viernes.

Todavía hoy, varios días después de lo sucedido, cuesta mucho asimilarlo. Cuesta
creer que no volveremos a verle, ni a escuchar sus ocurrencias, ni a aprender con sus
clases. Cuando alguien como él se marcha, deja tras de sí un vacío que es
prácticamente imposible llenar, testimonio de lo que fue y ya no es. Porque como
decía Tomás y Valiente, de Javier ya no podemos hablar sino en pasado, siempre
imperfecto. Sin embargo, su memoria y su legado son y deben estar presentes ahora y
en el futuro, porque sus palabras y su ejemplo, tanto profesional como humano, son y
serán tan válidos ahora como cuando él estaba entre nosotros.



MAYO 2006: MANIFIESTO-DISEÑO INTELIGENTE: FE CONTRA
ARP-SAPC
TEMA: Diseño Inteligente

Desde la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC) queremos
hacer constar nuestra preocupación ante la exportación interesada del falso debate
entre Evolución y "Diseño inteligente" a nuestro país.

Desde la publicación de El Origen de las especies de Charles Darwin (a finales de
noviembre de 1859), la Teoría de la evolución de las especies por selección natural ha
constituido la base de la biología moderna. Nuestra comprensión de la vida y de los
fenómenos naturales está indisolublemente fundamentada en la denominada síntesis
moderna, que complementa las ideas de Darwin y Wallace con los mecanismos
hereditarios descubiertos posteriormente por Mendel y otros. Los avances científicos
posteriores han establecido categóricamente que todos los organismos vivos, lejos de
haber sido creados de manera simultánea, descienden de un antepasado común
mediante modificación.

El conocimiento científico se basa en inferencias de la evidencia empírica y en la
realización de ensayos que validan o descartan hipótesis falsables. Como toda teoría
científica, el evolucionismo cambia según se van conociendo nuevos datos o éstos se
analizan a la luz de nuevos descubrimientos. El hecho central de la teoría (la
existencia de un antepasado comú a todos los seres vivos y la posterior generación de
diversidad por selección natural) no sólo se ha mantenido invariable durante casi 150
años, sino que cada año que pasa las pruebas científicas lo refuerzan más, siendo un
hecho científico probado fuera de toda duda razonable.

El camino recorrido para llegar hasta aquí ha sido largo, muy largo. Por centrarnos en
hechos totalmente contrastados pongamos que hace unos 4.600 millones de años se
formó un gran remolino de gas y polvo que dio lugar al Sistema Solar. Poco después
se estrelló contra la Tierra un objeto del tamaño de Marte, que dio lugar a la Luna.
Durante 500 millones de años la joven Tierra sufrió otros impactos cósmicos que a su
vez generaron condiciones en las que se hizo posible el inicio de la vida, tal y como
hoy la conocemos. Aunque parezca lo contrario, la Tierra sigue siendo hoy un planeta
peligroso: se cree que el 99% de las especies que algún día existieron se han
extinguido a causa de cambios climáticos, colisiones de asteroides, actividad sísmica y
volcánica,deriva continental, etc. Un ejemplo famoso es la frontera KT (entre el
periodo Cretácico y el Terciario, hace 65 millones de años), donde desapareció
aproximadamente el 75% de las especies del registro fósil, incluyendo los célebres
dinosaurios.

Los últimos 400 millones de años han sido igualmente agitados: la vida salió del
medio acuoso para adaptarse a tierra firme, evolucionando en todas direcciones hacia
organismos de mayor o menor complejidad. El resultado: el mundo maravilloso, frágil
y complejo que habitamos hoy. Esta extraordinaria sucesión de hechos ha permitido
que en las últimas décadas, seres inteligentes como nosotros hayamos reconstruido la
historia natural de este proceso y lo hayamos sustentado en hipótesis falsables, según
el método científico. En este punto, es importante resaltar que la Teoría de la
evolución ni da la explicación al origen de la vida ni tiene por qué hacerlo, ya que para
que haya evolución debe haber vida preexistente. Lo que sí hemos probado, en
definitiva, es que la vida humana surgió así. Este hecho, de por sí, es un hallazgo de
primera magnitud. Sabemos quiénes somos y de dónde venimos. A dónde vayamos,
es otra historia.

Pero hemos recorrido un largo camino. Por eso resulta cuando menos frustrante que,
a estas alturas, un grupúsculo de investigadores que intenta conciliarse con sus
creencias haya abandonado el método científico para postular la denominada teoría
del Diseño inteligente como una innovación teórica que ofrece una explicación más
adecuada al origen de la diversidad de organismos vivos que la teoría de la evolución.
En respuesta a estas afirmaciones, asociaciones científicas de prestigio como la
Sociedad Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) y la Sociedad americana
de Historia de la Ciencia (HSS) han denunciado la existencia de errores conceptuales
significativos en su formulación, la ausencia de evidencias científicas creíbles y la
utilización errónea de hechos probados científicamente, así como los recientes
esfuerzos para eliminar la enseñanza de la evolución del currículo de la escuela
secundaria, lo que impedirá a los estudiantes apreciar el proceso histórico de la
ciencia como búsqueda intelectual y el entendimiento de su papel en la sociedad.

El llamado Diseño inteligente postula la existencia de una complejidad irreductible en
determinados procesos biológicos, lo que a su juicio implicaría la necesidad de la
existencia de un Diseñador (del que nada sabemos) ante la supuesta imposibilidad de
explicar dichos sistemas complejos por mera selección natural. Para ello, ignora y
malinterpreta gran parte de la evidencia existente, sin plantear hipótesis falsables ni
presentar una explicación mecanística que sea más acorde con los hechos que la
actualmente aceptada. De hecho, no puede ni siquiera calificarse de Teoría, en el
sentido que esta palabra tiene en ciencia, pues no constituye un marco teórico acorde
con evidencias experimentales y expuesto a la falsabilidad. El desarrollo de esta falsa
teoría requiere en último término de explicaciones sobrenaturales, seres de inteligencia
y voluntades inescrutables y, en definitiva, conduce a aceptar como ciencia hechos
blindados, conceptualmente, al conocimiento científico.

Entre otros errores de bulto del Diseño inteligente, podemos destacar los siguientes:
(a) Llamada a la ignorancia. Aluden a datos que no están disponibles como si fueran
pruebas. Es más, algunas de estas afirmaciones ya han sido refutadas aunque ignoren
los datos correspondientes: caso del flagelo bacteriano y el sistema de secreción tipo
III.
(b) La ausencia de ciertas evidencias es considerada como evidencia de que existe un
diseñador. ¿Quién diseñó al diseñador? El Diseño inteligente no entra en ese tema, lo
que es inaudito en una teoría científica. Si fuera una teoría científica buscaría
evidencias de ese diseñador y se preguntaría sobre su origen. No lo hacen porque es
una puerta trasera hacia la religión.
(c) Las lagunas que denuncian en la Teoría de la evolución no son tales. El corpus
teórico darwinista (o neodarwinista, o sintético de la evolución), lejos de ser una
colección de dogmas inamovibles es una aventura humana en pos del conocimiento
que se va contínuamente refinando según se van acumulando nuevas pruebas. Esto,
lejos de constituir una debilidad de la Teoría como pretenden convencernos desde el
Instituto Discovery, está en el mismo fundamento del conocimiento científico y afecta
a todos los hechos probados que normalmente asumimos como verídicos.

El Diseño inteligente, por tanto, no puede ni debe ser calificado de teoría científica
sino que es un acto de fe, y como tal debe juzgarse. Es pues materia para clases de
religión y teología, y no debe formar parte de los estudios de ciencias y menos como
alternativa a la teoría de la evolución. La polémica generada recientemente en los
Estados Unidos se explica fácilmente si se considera que la religión no se enseña en
las escuelas públicas de ese país por el imperativo constitucional de neutralidad
religiosa. Es más, en 1987 el Tribunal Supremo de los EE.UU. prohibió la enseñanza
del creacionismo (creation science), una relectura pseudocientífica del Génesis
inventada en los años 60. Desde entonces, los creacionistas han evolucionado su
doctrina hasta el actual Diseño inteligente en un intento proselitista de expandir una
determinada visión del cosmos mediante supuestas evidencias científicas. En ese
sentido, la victoria del sentido común en la reciente sentencia del caso Kitzmiller
contra Dover ha sido de gran importancia para que la enseñanza de la ciencia en
EE.UU. y en el resto del mundo siga haciendo honor a lo que siempre ha sido: la
versión de los hechos más ajustada a la realidad que hemos podido generar.

Desde la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC) queremos
hacer constar nuestra preocupación ante la exportación interesada del falso debate
entre Evolución y Diseño inteligente a nuestro país. En los últimos años, hemos
tenido noticia de episodios de revisión creacionista del currículo educativo en países
como Italia, Brasil y Serbia. Algunos artículos recientes en prensa en los que
nuevamente se presenta el Diseño inteligente como teoría científica alternativa al
darwinismo han hecho saltar nuestras luces de alarma. Lejos de querer restringir la
libertad de expresión de cualquier tipo de ideas, incluyendo las no basadas en la
evidencia, estamos a favor de llamar a las cosas por su nombre: mientras el Diseño
inteligente no siga escrupulosamente las reglas del método científico, tampoco debe
gozar de la respetabilidad asociada al conocimiento generado mediante el mismo.

El presente documento ha sido elaborado coletcivamente por los socios de ARP-
Sociedad para el Avance del Pensamiento Ctrítico, a partir de un texto original de
Ander Izeta.



JUNIO 2006: JAVIER ARMENTIA FRUCTUOSO: LA ÚNICA FORMA DE
Redacción www.izaronews.com
TEMA: Entrevistas
URL: http://www.izaronews.com/NOTICIAS%20CINCO/16%20mayo/vaya%20timo.htm

Entrevista al coordinador de la colección de libros ¡Vaya timo! publicada en Izaro
News y cedida por cortesía del entrevistado

El título que habeis elegido para la colección de la que ahora se presentan estos tres
libros suena a hecho con mucho humor, y con cierta ironía. ¿A lo mejor pasa que la
ciencia por rigurosa se había puesto muy seria?

La única forma de divulgar ciencia -incluso cuando uno escribe sobre pseudociencias,
engaños que a menudo se venden como misterios científicos- es utilizar un lenguaje
que el lector pueda entender sin tener una licenciatura. Y si el autor es capaz de usar
el humor, la ironía, incluso la provocación, mejor. Sobre todo cuando se quiere, como
es este caso, invitar a la gente a que piense, a que lea los argumentos y pueda sacar
sus conclusiones. Lo que pasa es que esta vez, cuando se habla de ovnis, de sábanas
santas, de homeopatía, de astrología o todo eso, se dan los datos de verdad, no las
mentiras promocionales que son lo que habitualmente encontramos en los medios de
comunicación.

Cuentanos como fue el proceso para poner en marcha esta colección.

R.- Como siempre pasa, las casualidades lo son todo: en la Sociedad para el Avance
del Pensamiento Crítico llevamos más de 20 años intentando hacer algo así. Lo cierto
es que apenas hay textos publicados que sean escépticos con el mundo de "lo oculto",
y si uno busca autores españoles, entonces casi nada de nada. Pero conseguir tirar
adelante con un proyecto editorial quedaba fuera del alcance de una sociedad
pequeñita, que se esfuerza en lanzar una revista cuatrimestral que nos consume casi
todos los recursos humanos... En esas estábamos cuando apareció Serafín Senosiáin,
director de la Editorial Laetoli, un tío con ganas de publicar libros -una verdadera
locura en España-, pero además un enamorado de la ciencia y un ciudadano indignado
con tanto cantamañanas llenando los estantes de las librerías. El flechazo, claro, fue
instantáneo: yo iba a prologar un libro precioso para adolescentes sobre ciencia
("Ciencia para Nicolás", de Carlos Chordá) y, de paso, nació la idea de crear una
colección de libros "para crédulos". Eso pasó hace un año, y ahora los tres primeros
ejemplares están en las librerías asustando un poco.

Los científicos ¿son buenos comunicadores?

R.- En general, los científicos, los investigadores y docentes que hacen la ciencia en
España, apenas tienen tiempo para nada. Es muy duro intentar investigar con tan
magros presupuestos, soportar la presión del propio sistema de ciencia y, además, el
de la publicación científica, que te obliga a depender de publicaciones extranjeras...
Un lío en el que la divulgación, habitualmente, no tiene hueco. Además, no se suele
considerar parte del currículo del investigador la labor divulgadora. Pero, a pesar de
todo ese entorno hostil, quienes se animan a contar a la gente lo que hacen, o lo que
saben, lo hacen muy bien. En general yo les pondría una buena nota (con un punto
más por sobrevivir al intento). Quizá si tuvieran más eco, si la ciencia importara un
poquito más, se consideraría ese trabajo del divulgador como algo tan necesario como
realmente es, y como así se valora en otros mundos más ilustrados y avanzados (léase
el mundo anglosajón). El problema es que en España no hay una gran tradición,
aunque hubo grandes divulgadores como el propio Ramón y Cajal, o José Comas i
Solá... Oasis, eso sí, en un mar de incultura científica.

¿Es compatible ser fan de Expediente X con la lectura de "Los Ovnis Vaya Timo" de
Ricardo Campo?

R.- Estoy convencido de que un verdadero fan de Expediente X debería tener la
colección completa. No se puede uno maravillar con las ficciones sin preguntarse si,
realmente, "la verdad está ahí fuera", como hacía el protagonista de la serie, Fox
Mulder. Pues bien, en los textos que compondrán "¡Vaya timo!" uno podrá encontrar
la verdad que normalmente esconden quienes viven de vender misterios.

Felix Ares sostiene en su libro que la Sábana Santa es una reliquia medieval, algo que
parece probado de sobra por la ciencia, y sin embargo son cientos los expertos que
insisten en la vieja teoría de que se trata del rostro de Cristo. Parece que la Ciencia no
manda mucho.

R.- En el caso del sudario de Turín tenemos un buen ejemplo de cómo un mito no
muere aunque se demuestre su falsedad. ¿Por qué? Porque siempre hay un grupo de
gente que quiere mantenerlo: en este caso, se denominan "sindonólogos" (de verdad,
existen y se mueven mucho), y se dedican a vender noticias que no lo son, presuntos
experimentos o pruebas que tampoco lo son, y como llama la atención el tema, el
personaje, la posibilidad de que el lienzo tenga casi 2.000 años y demás... pues eso,
que ahí tenemos montado el chiringuito. Como escribe Félix Ares, quien base su
creencia en la autenticidad de la Sábana tiene una creencia muy pobre. Aparte de estar
completamente engañado.

¿Cómo se explica el auge del creacionismo en una época en la que la gente tiene un
mayor acceso al conocimiento? ¿No será que es más fácil contar lo Adan y Eva en el
Edén que lo que propuso Darwin?

Desde luego, contar cómo nació todo en un capítulo de un libro es más sencillo que
siglo y medio de investigación científica que, además, no ha concluido -ni concluirá-.
La biología evolutiva es un mundo sorprendente, y Ernesto Carmena es uno de los
pocos autores capaz de explicarla en términos sencillos. A lo largo del libro, uno se da
cuenta de que, en el fondo, sería más complicado que hubieran existido Adán y Eva, o
que hubiera habido un diluvio universal: en uno de los capítulos Carmena intenta
seguir las tribulaciones del pobre Noé y sus hijos para conseguir una pareja de cada
especie viva en unas pocas semanas. Sólo en Madagascar tendría que localizar varias
decenas de especies diferentes de lémures... Cuando uno se pone a creen literalmente
en un relato como el Génesis, ahí sí que se lía uno.

La primera colección escéptica decís en la presentación de la colección ¿Qué es un
escéptico?

R.- Asociamos la palabra "escéptico" a algo negativo: como los euroescépticos y todo
eso... En filosofía el término se refiere habitualmente a la suspensión del juicio, a la
duda eterna. Pero el escepticismo ni es negativo ni es una duda sin solución, porque,
afortunadamente, tenemos un método por el cual investigar si las posibles
explicaciones son ciertas o no. Y eso es la ciencia: por eso se habla a veces de
"escepticismo científico" al hablar de quienes están convencidos de que la única
manera de saber si algo es o no cierto es seguir el método de evaluación que
proporciona la ciencia. Nosotros solemos ir un poco más allá, y proponer el
"pensamiento crítico", que podemos igualmente aplicar no sólo a cuestiones científica,
sino a todos los órdenes de la actividad humana. Ser críticos con lo que leemos o nos
cuentan es un paso fundamental para intentar buscar soluciones que todos podamos
compartir, y que nos permitan avanzar.

¿Por qué la gente se lo cree todo? ¿Por qué les gusta lo de Eva y la manzana, por qué
son atractivos los hombrecillos verdes que llegan de Marte, porque apasiona pensar
que el rostro de Jesús quedó grabado en una sábana?.

R.- Se dice que, en cierto modo, esto de ser crédulos venía en el "pack" de serie del
ser humano. Y no podemos sino intentar corregir esa tendencia a creernos las cosas
sin más. Realmente, es más sencillo creer algo sin más, que creer algo porque estás
convencido de que es lo correcto. O de no creértelo porque has encontrado pruebas
que lo desmienten. De esta manera, fácilmente somos "ilusos", es decir, gente que se
cree lo que sea porque no lo cuestiona. Pensar da trabajo, exige compromiso. Y eso
de pensar, de trabajar, y de comprometerse, no parece que esté demasiado de moda.

Y amenazais con nuevos títulos desvelando nuevos timos. Y tú en concreto piensas
escribir uno sobre el feng-shui.

R.- Los tres primeros son un aperitivo: vendrán más, y posiblemente muy polémicos,
como el de la homeopatía o el de la astrología. Y habrá libros de las caras de Bélmez,
del influjo de la Luna, de muchas otras cosas. Son necesarios porque hay mucha
pseudociencia que se pone de moda y de hecho se convierte en un negociete. Por
ejemplo, lo del feng-shui. Cualquiera que lea las bases de esta presuntamente antigua
disciplina oriental -que no lo es tanto, realmente- podría concluir que es una
estupidez. Ni el mundo se compone de cinco materiales diferentes, ni hay energías
positivas o negativas... y encima pagar 500 euros para que un listillo te diga que tienes
que mover la cama de sitio y colocar un colgante horroroso al lado del espejo para
mejorar el chi-kung es simplemente una tomadura de pelo, un timo. Paradójicamente,
muchos conciudadanos pagan al consultor feng-shui, y hasta muchos arquitectos se lo
montan así para ir de chachis y sacar unos extras.



JULIO 2006: LA DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y LA UNIVERSIDAD DE LA
José María Riol Cimas
TEMA: Divulgación científica

(Texto correspondiente a la ponencia homónima impartida en el III Congreso de
Comunicación Social de la Ciencia, publicado en el libro de actas del mismo y cedido
por cortesía del autor)

En la Universidad de La Laguna (ULL), hasta hace pocos años no se hacía
divulgación científica (DC) institucionalmente: la poca que se hacía lo era a título
individual. Esta situación comenzó a cambiar especialmente desde la creación en abril
de 1999 de una red de debate a través del correo electrónico denominada Esceptican
(escépticos de Canarias), en la que participan actualmente unos 70 miembros. La lista
de correo nacía con tres objetivos fundamentales: promover la DC, el análisis crítico
de las pseudociencias y la difusión del pensamiento crítico. El grupo estaba
constituido básicamente por profesores e investigadores de la ULL y del Instituto de
Astrofísica de Canarias, aunque también por diversos profesionales de muy distintas
áreas.

Artículos y reportajes de divulgación científica en medios de comunicación impresos.

A finales de 1999 aparece en Tenerife un nuevo periódico, La Opinión de Tenerife,
con un suplemento semanal denominado 2.C. Revista Semanal de Ciencia y Cultura.
Su director, el profesor Daniel Duque, conocedor de la existencia de Esceptican,
invitó a sus miembros a colaborar en dicho suplemento en el que, hasta la fecha,
algunos profesores e investigadores de la ULL miembros de Esceptican hemos
publicado más de un centenar de reportajes y artículos de DC.

Simultáneamente comenzábamos a publicar artículos de DC en revistas de ámbito
nacional como QUO, Historia y Vida, Periodismo Científico, El Escéptico o
Astronomía y Universo. También a partir de 1999 empezábamos a participar en ciclos
de conferencias de DC en distintas instituciones públicas y privadas, organizados, bien
desde Esceptican, bien desde otras organizaciones e instituciones, así como en
debates en distintas emisoras de radio y televisión, siempre en relación con la DC y el
análisis crítico de las pseudociencias, particularmente en el programa semanal de
divulgación científica Canarias Innova, una colaboración de Radio Nacional de
España en Canarias-Radio 1 y el Instituto de Astrofísica de Canarias.

El curso de Ciencia y pseudociencias de la ULL

Partiendo de la experiencia anterior, muchos miembros de Esceptican decidimos
poner en marcha en el año 2001 una iniciativa que se mantiene con muy buena salud
cinco años después, siendo la principal actividad de DC de carácter netamente
multidisciplinar hecha desde la ULL: el curso de Ciencia y pseudociencias. Un curso
de sesenta horas de duración que, en 2006, ha llegado a su sexta edición consecutiva
como Curso Universitario Interdisciplinar del Vicerrectorado de Extensión
Universitaria y Relaciones Institucionales de la Universidad de La Laguna,
convirtiéndose así en el "decano" de los cursos interdisciplinares de la ULL, impartido
ininterrumpidamente desde la creación de dichos cursos en 2001.

Al proponer este curso nos movía el convencimiento de que la DC contribuye
decisivamente a la formación de una ciudadanía inteligente, con mayores posibilidades
de enfrentarse con éxito a la avalancha de creencias irracionales y postulados
pseudocientíficos que utilizan el prestigio de la ciencia sin cumplir ninguno de sus
requisitos y que, como setas en otoño, surgen sobre todo desde los medios de
comunicación, sean estos públicos o privados. Con el curso de Ciencia y
pseudociencias pretendemos aportar, a quienes lo deseen, algunas herramientas de
conocimiento que les proporcionen o refuercen un mínimo blindaje cultural que
impida que determinados grupos e individuos exploten su credulidad.

Son tres los objetivos básicos que perseguimos con este curso. En primer lugar, dado
su carácter de actividad académica, pretendemos contribuir a la Oferta Oficial de
Créditos de Libre Elección de la ULL, promoviendo una oferta novedosa dirigida al
enriquecimiento de la formación de los estudiantes de nuestra Universidad.

En segundo lugar, y porque nuestro curso también es una actividad de extensión
universitaria, abierta al público en general, queremos divulgar ciencia para acercar a
nuestras aulas al mayor número de ciudadanos, sean o no universitarios.

Nuestro tercer objetivo es, probablemente, el más ambicioso. Deseamos consolidar
este curso como característico de la ULL. Quisiéramos que cuando se hable de DC y
de crítica de las pseudociencias desde la ciencia, nuestra universidad sea la referencia
nacional.

Para conseguir nuestros objetivos hemos organizado el curso en dos módulos de
treinta horas de duración cada uno. El primero, denominado Un Panorama de la
Ciencia Contemporánea, está dedicado íntegramente a la DC, y pretende hacer una
revisión de algunos de los grandes asuntos que tiene entre manos la ciencia de
nuestros días. Tras una introducción acerca del método y la historia de la ciencia se
tratan temas como evolución, relatividad y mecánica cuántica, origen del universo,
amenazas del cielo y ciencia cognitiva. También hablamos de biología molecular y,
por lo tanto, de clonación y alimentos transgénicos; o nos preguntaremos acerca de la
posible existencia de vida inteligente fuera de la Tierra. Todo ello sin olvidar las
radiaciones electromagnéticas y la salud, el SIDA, las vitaminas, el vulcanismo, la
ecología, etc.

El segundo módulo, que lleva por título El Individuo, la Sociedad y las
Pseudociencias, trata sobre el cerebro, sus mecanismos de funcionamiento y los mitos
que los rodean, experiencias inusuales, falsificaciones pseudocientíficas, sectas
coercitivas, pseudociencias y leyes, o periodismo y DC. También se analizan una serie
de disciplinas y postulados pseudocientíficos como astrología, ovnis, parapsicología,
medicinas alternativas y la utilización de supuestos postulados biológicos en la
cosmética y la nutrición, o las deformaciones interesadas de la arqueoastronomía y la
historia.

Nuestro curso es una iniciativa pionera y, hoy por hoy, única en la universidad
española. Cualquier información adicional puede obtenerse en la página
http://webpages.ull.es/users/esceptic, con la que cuenta nuestro curso desde la
primera edición.

Una característica fundamental del curso es su interdisciplinariedad, con la riqueza de
matices que ello supone, dado que las cuarenta conferencias que componen el curso
son impartidas por treinta profesores de dieciocho áreas de conocimiento diferentes.
En cada módulo se imparten veinte conferencias seguidas de debate y, para los
alumnos de la ULL, mediante la realización del curso se obtienen seis créditos de libre
elección de la oferta oficial de la ULL. A lo largo de sus seis ediciones se han
matriculado más de seiscientos alumnos (universitarios y no universitarios), con lo
que se ha convertido en una oferta de considerable éxito.

Un aspecto que hemos cuidado especialmente ha sido la difusión popular, y gracias a
ello el curso ha tenido una amplia repercusión en numerosas páginas web, así como en
muchos medios de comunicación audiovisuales e impresos, tanto regionales como
nacionales: Muy Interesante, Mundo Científico, QUO, CNR, Periodismo Científico,
El Escéptico, etc. Sin olvidar las comunicaciones sobre el curso defendidas en
distintos congresos, nacionales e internacionales. Comunicaciones acerca de este
curso se han presentado en el Congreso La Ciencia ante el Público celebrado en
Salamanca, España, del 28 al 31 de octubre de 2002; en el I Congreso Comunicando
Astronomía en Hispanoamérica celebrado en el Observatorio de Arecibo, Puerto Rico
(EE. UU.), del 24 al 26 de septiembre de 2003; en el I Congreso de Astronomía
Uruguaya celebrado en Piriápolis, Uruguay, del 5 al 7 de noviembre de 2004 y en el
III Congreso sobre Comunicación Social de la Ciencia que tuvo lugar en La Coruña,
España, del 9 al 11 de noviembre de 2005.

Los contenidos del curso han dado lugar a la publicación de dos libros colectivos de
DC. El primero titulado Mitos y realidades en la ciencia y las pseudociencias, de
Ediciones del Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la Universidad de La
Laguna, 66 páginas, Santa Cruz de Tenerife, 2003, ISBN 84-688-1138-6. Y el
segundo titulado Ciencia y pseudociencias: realidades y mitos, de la Editorial Equipo
Sirius, S. A. (Colección Milenium), 384 páginas, Madrid, 2004, ISBN 84-95495-47-
3. Este último libro está basado en los contenidos de las tres primeras ediciones del
curso y se ha convertido en el manual de referencia para los alumnos matriculados en
las ediciones siguientes.

Por otro lado, parece que el curso ha creado escuela, ya que la Universidad Nacional
de Mar del Plata (Argentina) y la Asociación ADePENSAR (Asociación para la
Difusión del Pensamiento Racional), nos comunicaron que en 2004 comenzaron a
impartir en dicha universidad un curso siguiendo un formato similar al de la ULL (DC
y análisis crítico de las pseudociencias).

El Aula Cultural de Divulgación Científica de la ULL

Una vez realizadas las tres primeras ediciones del curso de Ciencia y pseudociencias,
nos planteamos la posibilidad de poner en funcionamiento una estructura que,
respaldada por la ULL, nos permitiera acometer la tarea de la DC de una forma
institucional, independientemente de la que ya veníamos realizando desde algún
tiempo atrás en diversos medios de comunicación muchos de los integrantes de
Esceptican. Pensamos que una buena opción sería la de organizarnos como Aula
Cultural de Divulgación Científica (ACDC) en el seno de nuestra Universidad, con el
objetivo de promover la DC especialmente en nuestro entorno más próximo: el
archipiélago canario.

Las aulas culturales de la ULL son entidades autónomas especializadas vinculadas
orgánicamente al Vicerrectorado de Extensión Universitaria y Relaciones
Institucionales (VEURRII), como departamento responsable de la política y
proyección cultural de la ULL. El VEURRII persigue varios objetivos a través de las
aulas culturales. Uno de ellos es el de favorecer la participación conjunta en
actividades culturales de los miembros de la comunidad universitaria y de personas y
entidades ajenas a la universidad. Otro muy importante es el de conseguir la
descentralización de la actividad cultural del VEURRII.

Hasta el momento, y desde las primeras actividades del ACDC que comenzaron en
2004, hemos puesto en marcha ciclos de conferencias en instituciones privadas, ciclos
de conferencias en institutos de enseñanza secundaria, mantenemos una colaboración
fija de una página en RULL, la Revista de la ULL, para hacer también DC en el seno
de la comunidad universitaria, y emitimos un programa semanal de radio de una hora
de duración en colaboración con Radio Campus, la emisora de la ULL; se trata de un
programa que lleva por título Autopista a la Ciencia: la hora de ACDC, un espacio de
una hora de duración dedicado por completo a la DC y la difusión del pensamiento
crítico, con entrevistas a profesores e investigadores del archipiélago canario, así
como a otros destacados investigadores y divulgadores que eventualmente acuden a
nuestra universidad como participantes en cursos, ciclos de conferencias, etc. Todo lo
anterior sin olvidar nuestra presencia habitual en los medios de comunicación,
especialmente a la hora de desenmascarar a las pseudociencias, incluso a algunas
apoyadas desde el gobierno (nacional y autonómico), como es el caso de la
homeopatía.



AGOSTO 2006: ¿Y TU QUÉ SABES? - LA PREGUNTA SIN RESPUESTAS
Erick Stengler
TEMA: Divulgación científica

No sé por dónde empezar, y es que no hay por dónde cogerlo. Me refiero al pseudo-
documental "¿Y tú que sabes?", que fui a ver porque la Física Cuántica es una de mis
pasiones. Me habían dicho que estaba en cartel una película-documental que trata este
tema y no quise perderme tal acontecimiento. Tras casi dos horas allí sentado no tenía
palabras...para resumir en pocas frases tanto dislate, disparate y discurso vacío. Y
encima me sentía amordazado para expresar mi opinión ya que en aras de la tolerancia
y la mente abierta, los tolerantes y menteabiertos no toleran la crítica y se cierran a la
discrepancia, llamando intolerantes y cerrados a los que disienten de lo que ellos
aceptan acríticamente y sin criterio creyendo que por eso son tolerantes y tienen la
mente abierta.

Bueno, empecemos por el principio, que es el título. Una vez más los traductores de
títulos han perdido por el camino el sentido que los autores de la película le querían
dar en en inglés: "What the bleep do we know?" tiene el sentido que en español
expresaría la pregunta "¿Y que narices sabemos?", es decir, una especie de
llamamiento a la humildad colectiva ante un conocimiento que nos sobrepasa y al que
hay que acercarse con la mente abierta...

Adentrándonos ya en el contenido de la película nos encontramos con dos líneas
argumentales bien diferenciadas: la de las afirmaciones de expertos al puro estilo
documental y la de la historia de una fotógrafa como ficción dramática. La segunda
está ahí para cumplir al menos tres cometidos: amortiguar la duración de la cinta de
casi dos horas, dándole un hilo argumental que pretendidamente debería mantener
despierto el interés del espectador, aligerar el ritmo del largometraje y servir de
simbolismo o ejemplo de lo que nos están contando en la parte documental. Pues
bien, no sólo no cumple esos fines, sino que desde el punto de vista del guión no tiene
ningún valor artístico.

1. el supuesto hilo argumental no mantiene el interés de nadie, ya que no cumple con
las reglas más básicas de una historia bien contada. De hecho, si dejaran de contar la
historia en cualquier punto de la película, nadie se quedaría con las ganas de saber qué
pasó con "Amanda".
2. El ritmo no lo aligera en absoluto, sino que al ser muy desigual la proporción
ficción/documental a lo largo de la película, hay momentos en que las secuencias
sobre la fotógrafa se alargan tanto que incluso aburren y uno lo que quiere es que
vuelvan a hablar los expertos.
3. Una de las claves de que un simbolismo funcione como tal es que pase
desapercibido. Pero en su afán "pedagógico" los autores han querido explicitarlo todo
tanto que la vida de Amanda se convierte en un recurso de simbolismo barato, por
explícito y paternalista con el espectador.
4. Artísticamente no tiene ningún valor ya que mezcla sin criterio alguno el drama, la
comedia, la ciencia-ficción, el romance, la animación de estilo infantil y el musical.


Pero no nos perdamos en lo menos importante de la película. Lo más grave está en la
parte documental.

Los expertos entrevistados comienzan por enumerar (que no explicar) prácticamente
todas las frases hechas con las que al hablar de Mecánica Cuántica se han descrito
alguna vez los aspectos más paradójicos de esta parte de la física. Se entremezclan
además afirmaciones igualmente paradójicas de otras parcelas de la física, sin otra
conexión con las anteriores más allá de que, junto a ellas, contribuyen a desconcertar
al espectador, haciéndole sentirse perdido y necesitado de respuestas que le aclaren
las preguntas.

Los autores, por si acaso alguien en el público no ha llegado a ellas, formulan las
preguntas ellos mismos con la locución o en boca de los entrevistados. Pretenden
responder nada menos que a las preguntas "¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos?,
¿qué hacemos aquí?, ¿por qué existimos?". Nada menos.

Más adelante repetirán una y otra vez aquellas frases lapidarias con que quieren
reforzar el mensaje que quieren transmitir: "la física cuántica no describe la realidad,
sino un mundo de posibilidades", "en cada momento coexisten todas las
posibilidades", "la realidad no existe tal como la percibimos", "el papel del observador
condiciona la realidad percibida"...

Y es que lo que quieren transmitir una vez establecidas estas bases, es que la mente
humana es capaz de influir en el mundo ya que este podría no ser más que un
producto suyo. Para respaldar esta afirmación recurren a las neurociencias y se
aferran cansinamente a la afirmación de que el cerebro no distingue entre lo
presenciado y lo recordado, dado que se ha comprobado que se activan las mismas
partes del cerebro cuando una persona ve algo y cuando luego lo recuerda. Ergo,
realidad y recuerdo son de la misma naturaleza: un producto de la mente. Parece que
olvidaron que si recordamos un suceso es precisamente porque somos capaces de
activar las partes en que quedó registrado el evento. Es como decir que como se
activan las mismas partes de una cinta magnética al reproducir una canción que al
grabarla (como no podría ser de otro modo), el cantante nunca existió, sino que es
producto de la propia cinta.

Como refuerzo de esa idea, en la línea de ficción aparece una exposición de un
científico de la vida real en la que muestra cómo el pensamiento es capaz de influir en
el agua (para luego volver al manido argumento de que, como principalmente "somos
agua", qué no será capaz de desencadenar la mente sobre el cuerpo...). La "prueba"
de ello son fotos al microscopio de agua líquida y cristales de hielo. Las fotos más
bellas corresponderían al agua sobre la que se ha influido con pensamientos positivos
(amor, compasión, fraternidad....) y una foto muy fea (con fondo rojo en vez de azul
y mostrando unas gotas desordenadas frente a los simétricos cristales de hielo)
respondería a sentimientos negativos proyectados sobre el agua. Parece mentira que
quieran hacernos creer en el rigor científico de unas conclusiones a las que nos llevan
con trucos psicológicos tan burdos.

Bueno, pero sigamos con el argumento: ¿qué necesitamos los pobres no iniciados
para aprender a influir en la realidad que nos rodea? Primero liberarnos de las
adicciones (en inglés decían attachments, más bien "ataduras") que condicionan
nuestra conducta. Para explicar cómo conseguirlo combinan hechos conocidos desde
décadas atrás con especulaciones totalmente infundadas, siendo todo ello presentado
como hechos científicos novedosamente comprobados.

Hubo un momento es esta parte de la película que casi respiré tranquilo, ya que llegué
a pensar que estaban llegando a hacer afirmaciones tan disparatadas para emular a
aquél documental en el que se ridiculizaban las teorías conspiranóicas de que el
hombre no ha llegado nunca a la luna. En él se relata al principio de una manera muy
creíble cómo los servicios secretos estadounidenses amañaron todo para hacer creer al
mundo que se estaba alunizando, pero a medida que avanza la historia se convierte en
un relato tan disparatado que lo que queda claro es que sí se llegó a la luna y que los
que alucinan son los que lo niegan. Pues bien, lo que nos contaba "¿Y tú qué sabes?"
sobre el funcionamiento del cerebro y su dominio sobre las células llegó a ser tan
lamentablemente disparatado, al tiempo que en la historia paralela de ficción de
pronto las células de los personajes se convertían en seres animados tipo "Barbapapá"
creando el caos en un banquete de bodas como si fueran los mismísimos Gremlins,
que pensé que en la siguiente secuencia ya iban a desvelar que se trataba todo de una
broma.

Pero no, el hecho de que las células cobraran conciencia propia no pretendía ser una
broma, ni siquiera una metáfora. Los expertos continuaron por explicar que si
tenemos hambre u otros impulsos es porque las células están reclamando nutrientes
como los pollitos de sus madres aves. Cuando las células reclaman "demasiado", ya
sea comida, productos estupefacientes o sustancias que el cuerpo segrega cuando
desea sexo, el organismo crea una adicción a la que la mente puede y debe poner fin
para "purificarse" y prepararse para dominar la realidad.

El segundo elemento del que hay que librarse es el de la religión organizada. (Siempre
queda bien meterse con la Iglesia - es como una garantía de categoría científica,
creen.) Para ello tercia en el documental un teólogo que niega la existencia de Dios,
de la moral y de prácticamente todo, y los científicos pasan a defender una
espiritualidad panteísta en la Dios es la manifestación del poder de la mente humana
que, liberándose de condicionantes internos (las adicciones de antes), y
desenmascarando los externos (la religión organizada), es capaz de utilizar el poder
que le brinda la Mecánica Cuántica para influir en la realidad que le rodea.

Finalmente, uno de los expertos afirmaba (y repitieron la declaración) que él, y todos
nosotros si quisiéramos, cada mañana podríamos "crear" nuestro día, asumiendo el
papel de "observador" externo, cuántico, y determinando cuáles son las posibilidades
de entre todas las que la Mecánica Cuántica ofrece, que queremos que se
materialicen. A Dios, le "deja" un pequeño margen de maniobra, ya que le pide que la
materialización de sus elecciones al "crear" el día llegue de manera que le sorprenda.

Lo que no entiendo es cómo estos señores, que han dado con la manera de influir
sobre el mundo al más puro estilo "rey Midas", no han optado ya a varios premios
Nóbel y galardones internacionales por aportar a la humanidad la manera de acabar
con el hambre y las guerras con sólo desearlo. ¿Si Vd. hubiera dado con esta fórmula
definitiva y poderosa, la presentaría en un documental en los cines?

Una visita a la web de la película es muy reveladora: la mayoría de los "expertos"
pertenecen a, o colaboran con, una entidad llamada Instituto de Ciencias Noéticas,
que en su propia web declara dedicarse a la investigación sobre el potencial de la
conciencia, incluyendo percepciones, creencias, atención, intención e intuición,
además de fenómenos que no encajan en modelos científicos pero eso sí, siempre co
nrigor científico. Que alguien me diga como se estudian con rigor científico
fenómenos que no encajan en modelos científicos. Para los que sabemos cómo
funciona la ciencia, lo más revelador es comprobar que todas sus publicaciones son
propias: la revista de Ciencias Noéticas y los libros en los que simplemente publican
sus especulaciones como si estuvieran divulgando ciencia establecida. Éstos últimos,
junto a la película, son lo más peligroso de todo el montaje, ya que se venden como
ciencia afirmaciones totalmente ajenas a ella, supongo que con el fin de ganar adeptos
a la "Noética". Quizás no se han percatado que el propio nombre de su nueva
disciplina les retrata: no-ética. Efectivamente, ninguna.

Para incrédulos como yo tienen en su web la oferta de "retiros" (sí, con ese nombre),
en los que en un precioso bosque pretenden propiciar procesos de transformación y
apoyar el desarrollo de la conciencia. Creo que me voy a ir al cine más bien. Pero a
ver una película de verdad y desintoxicarme...

(Eric Aris Stengler Larrea es astrofísico y responsable del Área de Didáctica del
Museo de la Ciencia y el Cosmos de Tenerife)



SEPTIEMBRE 2006: MANIFIESTO POR UNA SANIDAD QUE PROTEJA
ARP-SAPC
TEMA: Pseudomedicina

El presente manifiesto es un resumen de las Alegaciones presentadas al proyecto de
decreto indicado ante el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya el 8 de
agosto de 2006, con el Nº 0336E/146.030/2006.

Si estás interesado en suscribir este manifiesto, envía un mensaje a
[email protected],
indicando claramente tu dirección electrónica, tu nombre y dos apellidos, DNI, tu
lugar de trabajo habitual, si puede ser el domicilio postal y si aún puedes más, tu
autorización a hacer público tu nombre y apellidos apoyando el manifiesto y el lugar
de trabajo. ¿Ya te has inscrito?
Comprueba si lo estás correctamente en el listado de firmas que incluyen en este
enlace.

El Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya publicó el pasado 17 de
julio de 2006 un Proyecto de Decreto por el cual se iniciaba el camino para la
regulación del ejercicio de unas determinadas terapias, dada la voluntad explícita del
Gobierno de la Generalitat de reconocer y regular su ejercicio como actividades
orientadas al fomento y protección de la salud y el bienestar de las personas.

Entre las mismas estaban la acupuntura y otras terapias orientales afines (como la
moxibustión, el tuina y el chi-kung), unas terapias llamadas naturistas (como la
naturopatía y la naturopatía con criterio homeopático), diversas terapias llamadas
manuales (como la kinesiologia, la osteopatía y el shiatsu) y diferentes técnicas
llamadas manuales (como la reflexología podal, el drenaje linfático, los quiromasajes,
la diafreoterapia, la espinología y la liberación holística de estrés con tecnicas de
kinesiologia-).

La cuestión es que estando de acuerdo en la necesidad de proteger la salud de las
personas, así como de fomentar su salud y bienestar (como no podía ser de otra
manera) los abajo firmantes no estamos de acuerdo en el método ahora empleado para
ello, que es dando entrada a estas "terapias" cuya eficacia jamás ha sido demostrada y
especialmente cuando ello debe servir, tal como se indica literalmente en el proyecto
de decreto, para iniciar un preocupante -por poco regulado en los aspectos
concretos de comprobación de eficacia-, proceso de reconocimiento de la utilización
de otras terapias diferentes de las de la medicina que el decreto llama "convencional"
o "alopática" (y que es la que se utiliza en la sanidad pública, la que se enseña en las
universidades y la que se estudia y trabaja en los laboratorios de investigación más
avanzados), dada la creencia del legislador -no fundamentada en el texto en ningún
caso- de que la sinergia de ambas producirá una mejora del bienestar de las
personas.

Lo que nos preocupa a nosotros, y creemos que también debiera ser lo único que
debiera importar a las autoridades sanitarias, en realidad, es el hecho que hay terapias
o tratamientos cuya eficacia ha sido comprobada (reiteradamente) y otras cuya
eficacia no lo ha sido (también reiteradamente), pudiéndose decir de ellas en muchos
casos que se ha demostrado su falta de eficacia. No importa si son convencionales,
alopáticas o de ningún tipo. ¿Está probado que curan? ¿Y en qué dosis? ¿Y con cuales
contraindicaciones?

Si cualquier terapia se demuestra que cura, sea la que sea, será incorporada de forma
rápida por la medicina en nuestros hospitales. Y ello, tal como se viene haciendo
desde hace mucho tiempo gracias al duro y riguroso trabajo de hombres y mujeres
amantes de las mejoras reales en la calidad de vida de sus semejantes, con la mente
siempre abierta para la aceptación de las mejores prácticas según éstas les eran
indicadas por sus estudios, sin importar su país de procedencia ni de trabajo, ni su
cultura, ni su religión, ni sus preferencias sexuales, ni su filosofía ni sus creencias
políticas.

Es por todo ello, y porque:

A) La base de las terapias llamadas naturales que son objeto de este proyecto de
decreto contradicen las de la física, la química, la biología, la farmacología, la
medicina, etc., tal como no se ha podido refutar que éstas funcionan y tal como se va
demostrando experimentalmente continuamente.

B) Tampoco su práctica ha demostrado jamás eficacia cuando se han hecho ensayos
clínicos controlados serios, como se puede comprobar por todos los publicados.

C) Suponen un riesgo para la salud pública al validar por la autoridad sanitaria
tratamientos inadecuados e ineficaces a patologías concretas, especialmente cuando
las mismas se aplican por personal sin los conocimientos sanitarios adecuados y sin
que se hayan estudiado sus contraindicaciones,

D) No existe en el proyecto de decreto un mecanismo de validación objetivo previo
de las terapias llamadas `naturales´ que aquí se regulan (y de las futuras), más allá de
la opinión de los miembros de diversas comisiones.

Que SOLICITAMOS que:

NO se proceda a la aprobación del presente proyecto de decreto por el que se regulan
las condiciones para el ejercicio de determinadas terapias naturales, como mínimo,
hasta que:

1. Se presente públicamente a la comunidad científica y a la ciudadanía, por la
comisión encargada de su redacción, los ensayos clínicos, investigaciones científicas
rigurosas o las mínimas pruebas necesarias que acrediten que las terapias naturales
que se pretende reconocer son eficaces, precisándose que las mismas tengan un nivel
de evidencia igual al exigido a las terapias que en el texto del presente proyecto se
denominan como convencionales, alopáticas u oficiales. El estudio de las mismas
permitirá que la comunidad científica pueda ejercer de forma responsable su labor
técnica de control de las decisiones políticas mediante la crítica de los ensayos e
investigaciones aportadas.

2. Se proceda a la creación, en lo que respecta a la aprobación de terapias o
productos curativos, de un mecanismo de aprobación riguroso y lo más objetivo
posible sobre la base de ensayos clínicos controlados que sigan los protocolos que se
deben seguir para otras terapias o productos farmacológicos, tal como se acepta en la
comunidad científica internacional.

3. Se redacte, en lo que respecta en concreto a las personas que tendrán la
autorización para ejercer dichas terapias, una regulación tal que permita establecer de
forma clara las contraindicaciones de cada una de estas terapias, las dosis eficaces de
sus aplicaciones y acreditar que en ningún caso podrán perjudicar la salud pública, ya
sea por la acción de la propia terapia, como por la omisión del uso de terapias
`oficiales´ (demostradamente más eficaces) al optar el paciente por otras terapias. No
basta sólo con prohibir que los prácticos prohíban medicamentos recetados desde la
sanidad pública.

4. Se avale de forma científica la eficacia y seguridad de los tratamientos que se
pretende regular y legitimar, al mismo nivel que los de la medicina llamada `oficial´,
para poder garantizar siempre a los enfermos las mejores opciones disponibles para su
curación.

En el caso hipotético de que fuera imposible atender la solicitud de no aprobar el
decreto hasta que se cumplan las condiciones antes citadas:

a) Que se modifique el proyecto de decreto, y en el mismo se trate únicamente del
mecanismo mediante el cual se puedan llegar a aprobar las diferentes formas de
terapia del tipo que sea.

b) Que sea posible discutir de forma pública y abierta por la comunidad científica
dicho mecanismo de comprobación en sí a partir del borrador que se redacte, para que
no pase como ahora, que se tratan de regular terapias sin haber pasado por ningún
mecanismo de control previo de su eficacia real (lo que contradice el espíritu del
artículo 2.2 del propio proyecto de decreto).

c) Que una vez superadas las pruebas de eficacia aprobadas en dicho mecanismo, se
regule la práctica de las que las hayan superado, sin que se aprueben de manera previa
terapias ni técnicas que no hayan pasado por dicho control.

En el segundo caso hipotético de que también fuera imposible atender las solicitudes
a), b) y c) (y no porque estemos de acuerdo en ningún caso con dicha imposibilidad,
sino sólo para rebajar el impacto del decreto):

d) Rogaríamos que al menos se tomaran las medidas necesarias para minimizar el
impacto negativo del proyecto de decreto, como, por ejemplo:

d.1) Impidiendo que los centros terapéuticos cuya acción se base en las terapias
`naturales´ descritas en este decreto (u otras) usen ningún tipo de distintivo del
Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya (ni de ninguno otro) en su
publicidad, en su puerta, en su papelería, que pueda inducir al error de la ciudadanía,
tal como los que ahora se pretenden aprobar (art. 16, por ejemplo), haciéndoles creer
que la Generalitat avala la eficacia de las terapias que allí se hacen. No se debería
poder poner el logo ni sello del Departamento de Salud ni de la Generalitat en ningún
caso (deben ser prácticas reguladas como mucho, pero no avaladas ni recomendadas).
Recordemos que tampoco los abogados ponen en sus puertas el sello y logotipo del
Departamento de Justicia de la Generalitat.

d.2) En toda su publicidad e impresos debería aparecer una clara advertencia de que
estas prácticas están reguladas por la Generalitat, pero su eficacia no está reconocida
ni avalada por la misma, y que las autoridades sanitarias recomiendan el uso de la
medicina llamada `oficial´ para el tratamiento de cualquier problema relacionado con
la salud.

d.3) Hacer campañas publicitarias recomendando el uso sólo de las terapias científicas
acreditadas aceptadas en la sanidad pública.

e) En cualquier caso, se deberá proceder de forma urgente a definir exactamente los
mecanismos científico-técnicos de evaluación y aprobación de las nuevas terapias que
en el futuro se quieran regular y se deberán aplicar las mismos también a las terapias
llamadas `naturales´ en este decreto antes de su aprobación, para unificar criterios y
verificar la calidad de las mismas de cara a la salud pública.

Castelldefels, 3 de agosto de 2006

ARP-SOCIEDAD PARA EL AVANCE DEL PENSAMIENTO CRÍTICO

(Versión 6 de agosto de 2006)



OCTUBRE 2006: LA SENTENCIA
Fernando L. Frías
TEMA: Caras de Bélmez

¿Recuerdan ustedes el "juicio de Bélmez"? Ya saben, aquella demanda que Pedro
Amorós, presidente de la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas
(SEIP) y prestigioso "himbestigador" de lo paranormal interpuso contra el diario "El
Mundo" porque una serie de artículos firmados por el periodista Javier Cavanilles,
decía, habían lesionado su honorabilidad.

Bueno, pues ya tenemos Sentencia. Una Sentencia que, en palabras de Bruno
Cardeñosa, y cito textualmente,

"se trata de una resolución judicial que significa el triunfo final de Amorós".

Y, como sin duda conocen también ustedes a Bruno y sus apreciaciones jurídicas, ya
sabrán lo que significa esto: que Amorós ha perdido.

Pero vayamos por partes.

ANTECEDENTES DE HECHO.

La primera son unos breves antecedentes del caso. Por si no lo recuerdan, a finales del
año 2004 Javier Cavanilles publicó en "El Mundo" una serie de artículos en los que
daba cuenta de la "investigación" realizada por la SEIP sobre las Caras de Bélmez,
con pelos y señales. Con demasiados pelos y señales: tal y como desvelaba Cavanilles,
la aparición de nuevas "Caras" en la casa natal de María Gómez Cámara coincidía
muy sospechosamente con el punto muerto al que habían llegado las negociaciones
del Ayuntamiento de Bélmez para adquirir la vieja "casa de las Caras". El
Ayuntamiento tenía la intención, contaba Cavanilles, de comprar la casa para crear un
"Centro de Interpretación de las Caras de Bélmez", una especie de museo que sería
gestionado y dirigido por la SEIP. Pero resulta que los herederos, debido en buena
parte a las fantasías que los miembros de la propia SEIP les habían metido en la
cabeza acerca del valor de la casa, pedían un precio absolutamente fuera de las más
bien modestas posibilidades económicas del Ayuntamiento.

Y miren por dónde, en ese momento surgieron las nuevas "Caras" en otra casa cuyo
precio resultaba mucho más económico. Como diría otro de los cuentistas que lleva
algo así como Cuatro Milenios vendiendo el fenómeno, "¿casualidad? ¡No,
serendipia!"

Más aún: las nuevas "Caras" no sólo surgieron en el momento más oportuno para
facilitar el negociete. Los miembros de la SEIP las descubrieron justo al día siguiente
de que el investigador valenciano Francisco Máñez les enseñase, en esa misma casa,
un sencillo método para dibujarlas. ¿Serendipia? ¡No, un morro que se lo pisan!

Pero Cavanilles no se limitó a publicar esos datos, que por lo demás ya eran
conocidos y habían sido divulgados ampliamente por los escépticos. Con sus propias
investigaciones periodísticas y haciéndose eco de lo que habían ido descubriendo
tanto divulgadores racionalistas como Mauricio José Schwarz o Lola Cárdenas, como
creyentes en lo paranormal que no habían optado por tirar la honradez por el desagüe,
como el propio Paco Máñez o Lois López Villas, Cavanilles dejó al pobre Amorós y
su SEIP con sus vergüenzas al aire. Y eran muchas vergüenzas. Para empezar, la
SEIP no parecía tener existencia legal: ni aparecía debidamente inscrita en el Registro
de Asociaciones, ni el número 164/49 que figura en su logotipo (calificado en el
propio logotipo como "Autorización Gubernamental Internacional") aparecía por
ningún organismo público, y ni siquiera había constancia de que celebrase asambleas,
rindiera cuentas o, en fin, hiciera todas esas cositas que hacen las asociaciones de
verdad. Lo único que constaba, eso sí, es que cobraba cuotas, vendía cursillos y
promocionaba los liros de sus dirigentes. La SEIP, en definitiva, parecía tan
fantasmagórica como su propio presidente, que se presentaba como ingeniero
informático, miembro del Instituto SETI de la NASA y asesor de la serie "Expediente
X" y de la BBC. Pero a quien resulta que no conocían de nada ni en la BBC ni en la
productora de las aventuras de Mulder y Scully, que en el Instituto SETI (que no
pertenece a la NASA) no sabían quién era, y cuyo título de ingeniero parecía haber
sido abducido por alguna nave extraterrestre.

Así que Pedro Amorós decidió demandar al periódico y al periodista. Dicen que
aconsejado por algún amigo. Como dice el refrán, "con amigos como estos..."

IR POR LANA...

La demanda, en resumidas cuentas, viene a decir que las informaciones publicadas por
Cavanilles habían lesionado la honorabilidad del pobre Pedro Amorós, lesión que sólo
se curaba con la publicación en "El Mundo" de la correspondiente rectificación.
Bueno, y con una indemnización de sesenta mil euros. Una pasta, porque la lesión era
importante: a los artículos publicados en 2004, la demanda añadía la mención a otros
que el mismo periodista publicó en el año 2000, en los que contaba cómo los cursos
que la SEIP vendía a través de su página de Internet eran presentados como
"Licenciaturas", "Diplomaturas" o "Masters" en Parapsicología y Ufología, pero que,
por supuesto, a pesar de su denominación no contaban con ningún respaldo
académico oficial. Un asunto que en teoría estaba zanjado, ya que Pedro Amorós se
querelló contra Cavanilles y ganó la querella. Bueno, eso decía él; luego dijo que no
había presentado la querella porque Cavanilles le había pedido perdón. Cavanilles, en
cambio, no dijo nada, aunque se rió mucho cuando se enteró de que, según Amorós,
el periodista hasta había prometido invitarle a una paella.

Pero esta fantasmada era una minucia comparada con las graves acusaciones que
Cavanilles había vertido contra Amorós a cuenta de las "Caras de Bélmez". Ahí es
donde estaba todo el quid de la cuestión, ya que en nuestro Ordenamiento Jurídico el
derecho a la información sólo puede prevalecer sobre el derecho al honor si la
información es noticiosa y, sobre todo, es veraz. Y noticiosa era, sin duda, ya que el
propio Amorós se había encargado de airear sus "investigaciones" convocando ruedas
de prensa y apareciendo en radio y televisión. Pero al interponer la demanda, Amorós
obligaba a demostrar a Cavanilles que su información era veraz.

O al menos eso es lo que hubiese pasado en circunstancias normales. Pero estábamos
ante circunstancias... exacto, paranormales.

...Y TRASQUILARSE UNO MISMO

Los "magufos" dicen que en el asombroso mundo del circo paranormal ocurren
fenómenos extraños, inexplicables para la mente racional. Confieso que yo no lo creía
hasta que tuve oportunidad de leer la demanda y la enorme cantidad de documentos y
testimonios que la acompañaban. Pero tengo que reconocer que es cierto: para una
mente racional, resulta inexplicable que la mayoría de las pruebas que demostraban la
veracidad de las informaciones de Cavanilles las proporcionase... el propio Pedro
Amorós.

Y es que eso de lo paranormal debe ser contagioso. Si no, no es posible explicarse
que alguien se queje de que un periodista diga que la SEIP no existe, y proporcione
amablemente los documentos que demuestran que, en efecto, no existe. Lo que existe
en realidad es la "AEIP" (Asociación Española de Investigaciones Parapsicológicas),
una entidad debidamente inscrita en el Registro de Asociaciones con el número
164149. ¿Les suena? ¿No? Pues vayan más arriba, a donde hablamos de la
"Autorización Gubernamental Internacional" de la SEIP. Sí, a ese "164/49" que
resulta ser como un 164149, pero transcrito por alguien incapaz de distinguir el dígito
1 de una barra.

La AEIP existía, por tanto. Pero, ¿y la SEIP? Pues en cierto modo, también. Amorós
proporcionó igualmente un acta de la Comisión Gestora de la Asociación en la que,
como segundo acuerdo, se aprueba que la asociación pase a denominarse "Sociedad
Española de Investigaciones Parapsicológicas". Como primer acuerdo figura que los
reunidos se han reunido para adoptar el segundo acuerdo (sí, palabra que dice eso). Y
como tercer acuerdo, dicen que queda en la persona de Pedro Amorós y en la
Comisión Gestora la, cito, "facultad para asignar dicha denominación". Y disculpen
que no comente nada más sobre este tercer acuerdo porque reconozco que todavía no
he entendido lo que quiere decir.

En fin, que como ven la SEIP existe en la medida de que unos señores se reúnen y
deciden que se van a llamar así. Sin más. Nada de modificar estatutos, incribir el
acuerdo en el Registro de Asociaciones y todos esos aburridos trámites legales. Al fin
y al cabo, la Ley de Asociaciones es de este mundo, y Amorós y sus acólitos deben
estar en otro distinto. Quizá en el planeta Marduk, ese desde el que le mandaron por
fax una fotografía de Jesús y sus Apóstoles.

La pila de documentos aportados por Amorós contiene otras "perlas", como la
referida al lugar al que los pardillos que pican en los cursos o se apuntan a la SEIP
deben mandar sus dineros. Cavanilles, el muy sinvergüenza, había asegurado en sus
artículos que la pasta la cobraba directamente Pedro Amorós. De modo que Amorós,
que es todo bondad, aportó al juicio un documento demostrando que la dirección a la
que hay que mandar el dinero es... su propio domicilio particular. Domicilio que
también está relacionado con su pertenencia al "SETI Institute de la NASA", porque
es allí donde recibía el boletín "SETI News" cuya suscripción es la única vinculación
que tiene Amorós con el organismo.

Amorós incluso llegó a despejar las dudas que Cavanilles había sembrado acerca de su
título de ingeniero: aportó copia del documento que le acredita como... diplomado en
Formación Profesional.

Y en cuanto a su vinculación con la productora de Expediente X, presentó un mensaje
de correo electrónico sobre el cual, como dijo el fiscal en el acto del juicio, mejor no
hablaremos. Porque la falsificación de un documento para presentarlo a un juicio es
algo pero que muy feo.

OPERACIÓN TRIUNFO

En definitiva, que a lo largo del juicio Amorós se dedicó con todo entusiasmo a
arrojar piedras contra su propio tejado, hasta el punto de que la Juez Titular del
Juzgado de Primera Instancia número Tres de San Vicente del Raspeig, en su
Sentencia, considera demostrada la veracidad de las informaciones publicadas por
Cavanilles y, por tanto, desestima la demanda, condenando a Amorós a pagar las
costas del proceso. Que por si ustedes tienen curiosidad, suben un pico por encima de
los 14.000 euros.

De momento. Porque Amorós, no conforme con el palo recibido... digo, con la
Sentencia, ha decidido recurrirla. Desconocemos los argumentos que empleará en su
recurso, pero a tenor de lo que su portavoz oficioso y lenguaraz oficial del maguferío
español, Bruno Cardeñosa, ha ido escribiendo por ahí, probablemente se basará en
que la Sentencia no resuelve todas y cada una de las cuestiones planteadas en la
demanda. Un argumento, en mi opinión, perfectamente congruente con la estrategia
que Amorós ha ido desarrollando a lo largo del proceso: se arriesga a que le hagan
caso, y la Audiencia Provincial de Alicante explique con más detalle el timo de los
cursos de la SEIP, cuente cómo los "informes científicos" de Amorós y sus colegas
han sido copiados de "El Rincón del Vago" o diversas webs de divulgación para
niños, o relate con detalle cómo Paco Máñez le enseñó a pintar caras en el cemento
un día antes de que las "descubriese".

Y, por supuesto, añada a la cuenta las costas de la apelación. Otro pellizco de unos
13.000 euros. Añadanle otros 14.000 (como poco) si decide seguir hasta el Supremo,
y ya tendrán el resultado final: Amorós se gastará cuarenta y tantos mil euros para
conseguir que sus andanzas y las de su pseudosociedad figuren inscritas para siempre
en los anales de Jurisprudencia.

Y encima nos reímos de él y de las puñaladas en forma de empujones que le da Bruno
Cardeñosa. ¡Qué desagradecidos que somos!



NOVIEMBRE 2006: ESCRITO DE PROTESTA A LOS ORGANIZADORES
Javier Armentia
TEMA: Homeopatía

Estimados señores:

Entre las actividades que incluye la VI Semana de la Ciencia de Madrid, encontramos
-como sucedió el año pasado- una actividad que poco tiene que ver con los objetivos
que mueven su actividad ("abrir la experiencia científica a la mirada y a la reflexión del
ciudadano"), porque suponen una completa promoción, por parte de una empresa
farmacéutica de una pseudomedicina que nada tiene que ver con la ciencia. Nos
referimos a la conferencia programada para el 11 de noviembre en el Hotel Rafael
Ventas titulada "Situación actual de la homeopatía", y organizada por los
Laboratorios Boiron.

¿Desde cuándo es ciencia la homeopatía? ¿Qué rigor tienen sus postulados? ¿Dónde
están publicados los resultados de los ensayos que puedan demostrar la eficacia de sus
productos, más allá del efecto placebo? En definitiva ¿qué requisito cumple para
considerarla como ciencia? Ya el año pasado les hacíamos estas preguntas ante la
inclusión de un acto de promoción de la homeopatía en la Semana de la Ciencia, que
no obtuvieron respuesta. Lo más paradójico es que ni siquiera quienes promueven la
homeopatía (y viven de la venta de sus productos) pueden responderlas
adecuadamente dentro del ámbito científico.

La homeopatía no es una ciencia sino una creencia y, por lo tanto, carente de
cualquier base científica; sencillamente porque no cumple con ninguno de los
requisitos que debe tener una disciplina para ser considerada como científica. No es
nuestra intención atacar a las creencias, pero exigimos que no traten de mezclarse con
la ciencia. Y denunciamos que tal mezcolanza proceda de una administración pública,
como en el caso que nos ocupa.

La homeopatía es el mejor ejemplo de que el efecto placebo existe, como
consecuencia del particular funcionamiento de nuestro cerebro y de los mecanismos
que provocan la autosugestión, pero no existe ningún indicio que demuestre que con
unas cantidades infinitesimales de producto (en el mejor de los casos) se puedan
obtener los resultados que dice obtener la homeopatía. Supuestos conceptos como el
de la "memoria del agua", la "dinamización", la "potenciación" o aquello de que "lo
similar cura lo similar", a estas alturas del siglo XXI, lo único que producen es una
leve, distante y escéptica sonrisa.

También sorprende y preocupa que algunos licenciados en Medicina y Cirugía hayan
olvidado tan fácilmente lo que durante años necesariamente les tuvieron que enseñar
en las facultades en las que realizaron sus estudios, ya que la práctica homeopática y
la de la medicina científica son absolutamente incompatibles.

No se trata de afirmaciones dogmáticas, sino conclusiones de los numerosos ensayos
y análisis científicos que se han realizado durante más de un siglo de las afirmaciones
de la homeopatía. Les remitimos, por ejemplo, al dossier que nuestra asociación ARP
- Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico realizó a petición del Instituto de
Estudios de la Salud del Departamento de Sanidad y Seguridad Social de la
Generalitat de Cataluña, (http://www.arp- sapc.org/articulos/homeopatia/), o el más
reciente "La falta de eficacia demostrada de la homeopatía", preparado por nuestra
sociedad (http://www.arp-sapc.org/articulos/homeopatia/) y donde se resumen los
numerosos estudios realizados dentro de la Colaboración Cochrane, entidad
independiente internacional de revisión de la eficacia de las terapias que se usan en
medicina, así como la amplia bibliografía científica que demuestra que la homeopatía
sale muy mal parada al compararlo con la medicina científica, como concluía en su
editorial la revista médica "The Lancet", donde añadían un aviso del peligro que
supone la promoción de este tipo de presuntas medicinas "alternativas":

"Es la actitud de los pacientes y la de los proveedores la que engendra una conducta
dirigida hacia la búsqueda de terapias alternativas que genera una amenaza mayor a la
atención médica convencional -y el bienestar de los pacientes- de lo que lo hacen
falsos argumentos de supuestos beneficios obtenidos a partir de absurdas diluciones."
(27 agosto 2005, vol. 336 (9947))

El responsable de la inclusión de esta actividad en el programa está contribuyendo
muy poco al avance del conocimiento; más bien al contrario: está abriendo
peligrosamente una puerta a cierto tipo de prácticas que, si bien están de moda, no
tienen más base que supersticiones o creencias. Si con el aval de la Comunidad de
Madrid, El Ministerio de Educación y Ciencia y la Fundación Española de Ciencia y
Tecnología, se formaliza como ciencia la homeopatía, mañana, con argumentos
parecidos, lo serán las más variadas prácticas pseudocientíficas.

Piensen en el agravio que puede suponer para los responsables de instituciones
científicas serias ver su nombre al mismo nivel que el de aquella dudosa disciplina.
¿Mezclarían también, por ejemplo, observaciones astronómicas con alertas OVNI? No
nos engañemos. Vivimos en un país de gran incultura científica. Mezclar ciencia con
magia solo puede crear más confusión, y muchas personas, aprovechando nuestra
ignorancia, están dispuestas a enriquecerse vendiendo inútiles productos milagrosos
como si fueran "adelantos científicos". ¿Van a colaborar ustedes con ellos?

Les escribimos desde la indignación y la tristeza. Es más una súplica que una protesta.
Por favor, no pierdan la credibilidad. No conviertan la Semana de la Ciencia en una
feria de esoterismo. En sus manos está conseguir que Ciencia sea igual a
Conocimiento, no a un batiburrillo de falsas creencias en el que, además, hay una
importante componente económica, y tanto puede afectar a la calidad de la sanidad
pública.

Atentamente,

Javier Armentia
Director Ejecutivo
ARP - Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
www.escepticos.org

(RESPUESTA DE LA FUNDACIÓN ESPAÑOLA PARA LA CIENCIA Y LA
TECNOLOGÍA)

Estimado Javier Armentia:

Desde la organización de la Semana de la Ciencia en la Comunidad de Madrid
queremos agradecerle el interés que ha mostrado en este evento y la queja que nos ha
hecho llegar relativa a la presencia de una actividad organizada por los Laboratorios
Boiron. Le agradecemos sus comentarios y sobre todo el tono correcto y respetuoso
de su protesta.

En primer lugar, informarle que la presencia del Ministerio de Educación y Ciencia,
FECYT y del Ayuntamiento de Madrid es como patrocinadores de la Semana de la
Ciencia, con distintos niveles de implicación (el MEC y la FECYT son los
coordinadores nacionales de la semana de la ciencia) pero que en ningún caso son
responsables de la presencia de esta actividad en la Semana de la Ciencia de Madrid.
En este sentido toda la responsabilidad sería nuestra.

Como sabe la Semana de la Ciencia es un evento de gran dimensión. Este año
moviliza a más de 200 entidades de una manera u otra y supone cerca de 550
actividades. Nuestra labor como coordinadores regionales es incentivar la
participación de aquellas entidades relacionadas con la ciencia y la tecnología en la
Comunidad de Madrid. Como habrá visto esto supone prácticamente todas las
universidades madrileñas y una gran parte de los centros de investigación ubicados en
la región. Con la idea de dar la más amplia imagen del sistema de ciencia y tecnología
en Madrid, la Semana de la ciencia incluye también otro tipo de entidades como
sociedades científicas, ong's, fundaciones, museos o empresas.
El objetivo principal que buscamos con la Semana de la Ciencia es poner de relieve la
importancia que la ciencia y la tecnología (el conocimiento en general) tienen para
nuestra vida diaria. Como administración tenemos una responsabilidad hacia los
ciudadanos en este tema y como ciudadanos tenemos que darnos cuenta de la
necesidad de ser parte activa en las decisiones científicas. Por eso intentamos dar una
visión lo más amplia posible de todo el sistema al tiempo que procuramos poner en
contacto directo a los científicos con la sociedad en general.

Por otro lado procuramos que todo lo que hay dentro de la Semana de la Ciencia
cuente con el respaldo de las instituciones que están detrás. Sentimos profundamente
el malestar que le supone la presencia de empresa laboratorios borion en la semana de
la ciencia. Como podrá imaginar coordinar un evento de este tipo supone mucho
trabajo y esfuerzo y somos los primeros que lamentamos cometer errores o que no
todo sea del nivel y la exigencia deseada.

Tomamos nota de las referencias que nos ha hecho llegar para futuras ediciones y
volvemos a expresarle nuestro agradecimiento por sus comentarios y nuestra disculpa.
Estamos a su disposición y le invitamos, si está interesado, a proponernos alguna
actividad (mesa redonda, debate, presencial o virtual, artículo) si lo cree conveniente
para debatir este tema. Por ejemplo estaríamos encantados en publicar un artículo de
opinión dentro de nuestra sección de análisis mi+d sobre este tema concreto
(http://www.madrimasd.org/informacionidi/analisis/default.asp).

Quedamos a su disposición para cualquier aclaración.



DICIEMBRE 2006: MANIFIESTO POR UNA CULTURA VERAZ
ARP-SAPC
TEMA: Cultura veraz

La evolución de la sociedad depende de su cultura y, en nuestros tiempos, buena parte
de la cultura depende de los medios de comunicación. Los medios de comunicación
deben, por tanto, presentar la realidad de forma correcta, utilizando los hechos y
razonando a partir de ellos. Evidentemente, los razonamientos relativos a la política, a
las actuaciones de los gobiernos y, en general los hechos relativos a la sociedad son
incompletos y su análisis suele llevar incorporada una componente subjetiva
dependiente de la persona que realiza el análisis. Sin embargo, cuando se seleccionan
los hechos y se mezclan con la finalidad de obtener una conclusión lo que se obtiene
es la manipulación. Cuando hablamos de otro tipo de conocimientos como los
históricos, los técnicos o los científicos, la actitud ante los hechos cambia. La ciencia,
la tecnología, la historia o la lingüística se basan en el análisis sin prejuicios de de los
hechos. Pero, de igual forma que debe analizarse sin prejuicios tampoco debe de
realizarse desde la especulación. Los métodos que han desarrollado las distintas ramas
del conocimiento han permitido, permiten y permitirán que nuestro conocimiento
crezca.

En los últimos años hemos ido descubriendo cómo muchos medios se desviaban hacia
la manipulación política, hacia programas pseudocientíficos que no sólo no culturizan
a la población sino que la proveen de datos o análisis manifiestamente erróneos o
contrarios a los hechos conocidos, de los que se deducen teorías claramente y
evidentemente falsas. Estas falsas especulaciones basadas en datos seleccionados y
manipulados son una de las fuentes de la incultura.

En los últimos años hemos visto cómo muchos medios de comunicación realizaban
una manipulación política de los hechos. Pero esa manipulación es aún más grave
cuando la manipulación se realiza sobre el conocimiento. La mayoría de los medios de
comunicación han caído en la creación de programas o secciones pseudoculturales o
pesudocientíficas: secciones de ocultismo o astrología, programas pseudocientíficos o
documentales pseudocientíficos. En estas secciones y programas no se salva ninguna
de las ramas del conocimiento. Así, asistimos a programas que manipulan la historia,
periódicos que le dan pábulo a las predicciones de los astrólogos no sólo en secciones
sino también en artículos, pseudohistoriadores que falsean o se inventan datos para
obtener beneficios, programas televisivos que con el fin de crear un misterio son
capaces de obviar la realidad.

En este contexto es en el que nació hace breves fechas un nuevo canal, el canal 4.
Muchas personas esperábamos un canal que no cayese en estos vicios comunes en la
mayor parte de los medios de comunicación. Sin embargo hemos podido que no sólo
no es así, sino que en este canal aparecen varios programas pseudocientíficos
plagados de mentiras, falsos datos o especulaciones más que surrealistas. Hemos visto
un programa dirigido por una de las más grandes figuras actuales de la pseudociencia:
Iker Jiménez, centraba su programa en el desconocimiento. Hemos visto cómo
inventaba datos o los interpretaba desde el desconocimiento o desde el conocimiento
manipulado.

Es comprensible que una nueva cadena necesite presentar programas que atraigan y
fidelicen audiencia pero esto no debe de hacerse a cualquier precio: el fin nunca ha
justificado los medios. Un canal que nace con vocación de formar e informar no
puede ni debe tener este tipo de programas. Un programa en el que se afirma que el
hombre nunca llegó a la luna y simultáneamente se afirma que el Apolo 11 en su viaje
a la luna detectó un OVNI por parte de una persona que, simultáneamente afirma en
uno de los alunizajes se descubrieron construcciones alienígenas no sólo no debería
tener ningún tipo de crédito sino que debería de ser fulminantemente eliminado de la
programación.

En este país tan carente de formación científica y con un clara pérdida de cultura
media en la población la carencia de programas de divulgación del conocimiento
entretenidos le existencia de este tipo de programas no sólo no incrementan la cultura
media de la población sino que la disminuyen a través de datos erróneos o de
especulaciones absurdas. La finalidad de este mundillo de lo misterioso, lo
paranormal, la ciencia "alternativa" o la medicina "alternativa" necesita de una
población desinformada para obtener de ella lo que pretende: beneficios económicos.

En estos programas habría que recordar el principio de economía que enunció Hume
hace mucho tiempo y que puede resumirse como: afirmaciones extraordinarias
necesitan pruebas extraordinarias. ¿Qué significa esto? Si en uno de estos programas
se afirma haber visto una vaca no hace falta aportar prueba ninguna pues nadie va a
dudar de tal hecho dado que es cotidiano. Si se afirma que se ha visto una vaca
corriendo a 60 km/h pues es necesario aportar pruebas pues, probablemente esa vaca
sea la que tiene el récord de velocidad vacuno. Si lo que se afirma es haber visto a una
vaca volando por sus propios medios pues entonces hay que aportar pruebas
extraordinarias para tal afirmación. Así se ha comportado siempre el avance del
conocimiento.
Una frase para la reflexión: "el conocimiento os hará libres".

Por estos motivos este manifiesto pide a los medios de comunicación:

1.- La eliminación de programas pseudocientíficos

2.- La creación de programas culturales entretenidos: de historia, ciencia, tecnología o
cualquier otra rama del saber.

3.- La eliminación de secciones basadas en la superstición: astrología, cartomancia o
cualquier otra superstición.

4.- El asesoramiento o supervisión en materias relacionadas con el conocimiento por
parte de expertos externos e independientes en las correspondientes materias.

5.- Que se separen los hechos de las opiniones o especulaciones propias del conductor
del programa o la sección correspondiente.



Enlaces
Redacción El Escéptico Digital
TEMA: Internet

1.- i n f o . a s t r o ( http://www.infoastro.com)

El Boletín de las estrellas / Información de primera sobre lo que acontece
en el Universo.

Para suscribirse y recibir los boletines semanales, envíe un mensaje a
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2. El Horror ( http://www.elhorror.net)

La Biblia, el gran engaño, fraude y mentira de Occidente.

El "Dios del amor y de la misericordia" dejó dicho y ordenado: "Un hombre de
veinte a sesenta años será estimado en cincuenta siclos de plata... si se
trata de una mujer, tu estimación será de treinta siclos...", Lv 27, 3ss.

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3. Divulc@t ( http://www.divulcat.com/)

El portal de la Ciencia y la Tecnología en el que la divulgación es la norma
que nos acerca al conocimiento y a la democracia.

Para suscribirse a Divulc@t basta con enviar un mensaje en blanco a
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4. Asociación Racional y Escéptica de Venezuela
( http://www.geocities.com/escepticosvenezuela/)

La Asociación Racional y Escéptica de Venezuela (AREV) es una organización
independiente y sin fines de lucro, integrada por personas de mente abierta
que se han unido con la finalidad de divulgar el escepticismo y el
pensamiento racional.

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5. Egiptomanía ( http://www.egiptomania.com/)

Completa web sobre el Antiguo Egipto que nos ofrece una visión objetiva y
crítica, alejada de los titulares de las revistas pseudocientíficas.

--------------------

6. Círculo Escéptico ( http://www.circuloesceptico.org/)

Asociación cultural que tiene como finalidad principal fomentar la práctica del
escepticismo, entendiendo por éste al pensamiento crítico y racional, como
herramienta indispensable para la comprensión del mundo y la toma de decisiones en
la vida diaria.

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7. Autopista a la Ciencia: La Hora de ACDC (
http://online.rcampus.net/diferido/autopistaalaciencia.ogg)

Programa radiofónico del Aula Cultural de Divulgación Científica de la Universidad
de La Laguna en Radio Campus. Una hora semanal para la difusión de la ciencia y la
lucha contra las pseudociencias.

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8. Pensar: Revista iberoamericana para la ciencia y la razón ( http://www.pensar.org)

Una revista que se propone informar, investigar, y fomentar el juicio crítico en todas
aquellas áreas que resultan misteriosas y atractivas, con el objeto de conocer cuánto
hay de verdad y cuánto de fantasía.


 

 
   

 
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